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Caso Chevron: los engaños continúan en El Oriente

17/10/2018 Juicio Crudo

Piscinas que son obligación del Estado ecuatoriano.

Piscinas que son obligación del Estado ecuatoriano.

La burla a la opinión pública persiste. Abogados detrás del fraude contra Chevron en Ecuador siguen engañando a periodistas y activistas con ‘Toxic Tours’ a piscinas de exclusiva responsabilidad de Petroamazonas.

Este es el caso con los pozos Shushufindi-61 y Aguarico-4, que nunca estuvieron en la lista de piscinas que debían ser remediadas por Texaco Petroleum Company (TexPet) según el acuerdo firmado con el Estado ecuatoriano - RAP (1995). Sin embargo, ambos aparecen en la lista PEPDA (Proyecto de Eliminación de Piscinas Contaminadas y Derrames en el Distrito Amazónico) del 2006 y 2007 de la petrolera estatal. Las piscinas de crudo en esos pozos siguen abiertas y aún no ha sido remediadas por Petroamazonas.

Los dos sitios continúan siendo usados para engañar a los medios y acusar falsamente a Chevron, como consta en un artículo del 14 de octubre en el diario El Universo. El más conocido es Aguarico-4, que fue utilizado por el gobierno de Rafael Correa para su campaña de la mano sucia, pero donde ONGs ecuatorianas denunciaron en el 2015 un derrame de agua de producción de Petroamazonas.

En septiembre de 2018, un tribunal internacional bajo el auspicio de la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, señaló que no hay prueba de que TexPet haya violado el Contrato de Transacción de 1995, el Plan de Acción de Reparación Ambiental ni los acuerdos de liberación, como alegó Ecuador. Al contrario, el Tribunal citó la declaración testimonial prestada por un funcionario ecuatoriano del Ministerio de Energía ante el Congreso en mayo del 2006.

“Texaco a su manera acometió la remediación de las piscinas que le correspondían a ellos, que era el 33% del total, pero Petroecuador durante más de 30 años no había hecho nada absolutamente respecto de las que le correspondían remediar a la empresa", dijo Manuel Muñoz, director de la Dirección Nacional de Protección Ambiental (DINAPA) del ministerio.

Entonces, ¿qué pasó? La pregunta hay que hacérsela  a los abogados detrás del fraude judicial contra Chevron.

Steven Donziger, jefe del equipo legal de los demandantes, solicitó al gobierno ecuatoriano que detenga la remediación que estaba llevando a cabo Petroecuador. Temía que esto podría minar su caso y privarlos de oportunidades para sacar fotos y videos para usar contra  Chevron en los medios. En el 2009, escribió en un correo a sus colegas, “Hay que ir a Correa para poner fin a esta mierda por una vez”.

En el artículo de El Universo, se detalla por qué la remediación ambiental del Estado se detuvo en El Oriente. Según el artículo, “… el 30 de enero de 2014, el procurador Diego García estableció que no se intervenga en una serie de puntos relacionados con el conflicto para que así sean preservados como evidencia, dentro de un proceso arbitral”.

En los “Toxic Tours,” diseñados para calumniar a Chevron, empresa que nunca operó en el país, les gusta hablar de supuestos impactos de la contaminación en el medio ambiente y en la salud de los habitantes de la zona, pero no parece interesarles en lo mínimo la remediación por parte del Estado.

Han pasado 20 años desde que TexPet concluyó exitosamente la remediación que le correspondía en El Oriente como socio minoritario del consorcio con CEPE (actual Petroamazonas). La pregunta es: ¿si tanto les preocupa el medioambiente por qué se oponen a que concluya la remediación ambiental en la Amazonía?