La política del gobierno es droga incautada, droga destruida. El presidente Guillermo Lasso presenció la mañana del 23 de junio, la destrucción de sustancias sujetas a fiscalización bajo el procedimiento denominado encapsulamiento.
El encapsulamiento para la destrucción de narcóticos se realiza mediante una mezcla especial que se solidifica y que es enterrada, siguiendo rigurosos protocolos medioambientales. El proceso es guiado por expertos y cuenta con el apoyo de las Naciones Unidas, la Embajada de Estados Unidos y la Unión Europea.
La droga destruida se mezcla con hormigón y va a una celda de seguridad (piscina ambiental). Con esta novedosa técnica se destruyen 1.500 kilos al mismo tiempo, es decir 21 veces más rápido que los 70 kilos que se incineraban en aproximadamente 10 horas.
En 2 años, el gobierno ha incautado 455 toneladas de droga y destruido 462. La cifra de destrucción es mayor a la de incautación, porque es un remanente de droga incautada años anteriores.
Lasso señaló que, en su gobierno, “el golpe económico a las mafias equivale a más de $ 23.000 millones, frente a los $ 2.300 millones que se incautaban años atrás”.
Las Fuerzas Armadas de Ecuador y Colombia destruyeron en la zona de frontera 110 laboratorios de producción de cocaína. De estos, 5 estaban en territorio ecuatoriano, con capacidad de elaborar 2.500 toneladas al año.
“Los golpes que hemos dado, con el apoyo de Estados Unidos, las Naciones Unidas, la Unión Europea, son fuertes”.