Julian Assange permanece asilado en la embajada ecuatoriana en Londres desde hace seis años, el mismo tiempo que lleva Ecuador pagando su costosa permanencia, que incluye seguridad y agentes encubiertos para reforzarla, además de una “casa de vigilancia”, que se encuentra a media cuadra de la embajada, en Basil Mansions, en la zona de Knightsbridge, detrás de las tiendas Harrods. La contratación de este centro de operaciones clandestinas y otras actividades ilegales, fueron pagadas con recursos de “gastos especiales” (no sometidos a control) de la Secretaría Nacional de Inteligencia (Senain), a través de contratos con las empresas Blue Cell Seguridad, una compañía española —cuyo nombre mantenemos en reserva— y PromSecurity, para vigilar todo acto relacionado a la vida del creador de Wikileaks.
No se ha podido determinar una cifra total de dinero destinado por Ecuador a la seguridad, espionaje y demas actividades de Assange, porque esos datos fueron clasificados de “secretos” en el gobierno de Rafael Correa. Sin embargo, nuestro equipo de investigación tuvo acceso a un reporte detallado de gastos de la Senain que indica que, en el 2012, por un período de seis meses (28 de junio de 2012 -18 de diciembre de 2012), el país pagó $ 397.271 por el monitoreo y vigilancia de Assange, un promedio de 66 mil dólares mensuales. Este pago incluyó: pasajes aéreos, gastos para operaciones de inteligencia y contrainteligencia al capitán de navío César Pérez, al coronel Iván Jarrín, así como a la empresa Blue Cell Seguridad, pagos a Chesterton Global por arriendo de la “casa de vigilancia” en Londres y otros gastos no especificados para operaciones de inteligencia y contrainteligencia.
Según información de la Contraloría del Estado, durante los últimos cinco años la Senain manejó $ 284.7 millones, cifra de la cual más del 80% fue destinada a gastos reservados. Un reporte detallado de gastos de la Secretaría, indica que la “Operación Hotel”, en su primer año, costó a Ecuador $ 972.889,42. Cifras revisadas por nuestro equipo de investigación, configuran un rubro total aproximado de casi 6 millones de dólares, gastados en el huésped entre agosto de 2012 y marzo de 2018.
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