Las personas que han visitado Mataje en estos días, así como los habitantes que salen de la comunidad, muestran preocupación y miedo por la situación que les toca vivir en una población que hasta hace poco fue pacífica y muy visitada por turistas de la provincia y el país.
Los pobladores se mantienen encerrados en sus viviendas, no se observa a nadie en las calles, todos guardan silencio, la desolación es total, parece estar en un pueblo fantasma.
“Estamos tristes, estábamos acostumbrados a vivir en tranquilidad realizando nuestras labores cotidianas, pero es triste escuchar que hay muertos y heridos y que nuestro pueblo esté involucrado en estos actos de violencia”, expresó una habitante del sector.
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