Así, en 2000 solo el 11% de los ciudadanos estaban dentro de ese sector de la sociedad, pero en 2015 el porcentaje se ubicó en el 35%: se pasó de poco más de 2 millones a 6,6 millones de personas.
Mauricio Pozo, exministro de Economía, explicó que la adopción del sistema monetario fue muy favorable para el país, sobre todo para los estratos pobres y medios, que se vieron beneficiados con un mayor poder adquisitivo y con acceso a crédito de largo plazo.
Antes de la dolarización, según analista Diego Olmedo, los ciudadanos estaban atrapados en un ciclo de inflación muy alta y estancamiento económico. “Había pocas posibilidades de consumo, inversión y empleo. El dólar estabilizó de manera drástica los precios”, señaló.
En lo más agudo de la crisis económica, Ecuador llegó a tener una inflación mayor al 100% anual. En otras palabras, el costo de los bienes y servicios de la canasta básica aumentaban en alrededor del 10% cada mes, mientras que el valor de cada sucre, solo entre 1999 y 2000, se redujo en más del 20%.
Leer más aquí