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Energía
El Gobierno apuesta por la inversión privada para frenar la caída de la producción petrolera
El Ministerio de Energía prepara nuevas licitaciones y busca estabilizar la producción estatal en torno a los 360.000 barriles diarios
Entre enero y abril de 2026, la producción de Petroecuador cayó 2,55 % frente al mismo período del año anterior / Foto: cortesía MAE
Quito- La producción petrolera ecuatoriana atraviesa una etapa de transición. Frente a la caída sostenida del bombeo en los campos administrados por Petroecuador, el Gobierno ha definido una estrategia que combina estabilización operativa e inversión privada para intentar recuperar los niveles de extracción.
El Ministerio de Ambiente y Energía confirmó que trabaja en una nueva ronda de licitación que incluirá al menos 11 campos marginales actualmente operados por la empresa estatal. El objetivo es atraer capital y tecnología privada hacia bloques que hoy representan una porción mínima de la producción nacional, pero que podrían aumentar significativamente su rendimiento.
La decisión responde a una realidad que las cifras oficiales muestran con claridad. Entre enero y abril de 2026, la producción de Petroecuador cayó 2,55 % frente al mismo período del año anterior. El bombeo diario promedio pasó de 372.520 barriles a 363.301 barriles.
Según el viceministro de Hidrocarburos, Eduardo Racines, la empresa enfrenta el desgaste natural de campos maduros y problemas operativos que han afectado la producción. Por ello, la prioridad inmediata no es alcanzar metas ambiciosas de crecimiento, sino detener la tendencia negativa.
"Más que ofrecimientos, lo que queremos es estabilizar la producción y evitar que continúe declinando", señaló el funcionario.
La estrategia también contempla fortalecer la producción de gas natural en el campo Amistad, ubicado en el golfo de Guayaquil. El Gobierno prevé elevar la producción desde los actuales 30 millones de pies cúbicos diarios hasta cerca de 45 millones durante las próximas semanas, mediante inversiones en reacondicionamiento de pozos.
Sin embargo, la apuesta más importante está en el sector privado. Además de los campos marginales, las autoridades mantienen abierta la posibilidad de incorporar inversión privada en activos estratégicos como el campo Sacha, considerado el más productivo del país.
La hoja de ruta representa un cambio de enfoque frente a administraciones anteriores, que solían anunciar incrementos acelerados en la producción petrolera. La nueva estrategia parte de un diagnóstico más conservador: antes de crecer, el sector debe recuperar estabilidad.
Para un país donde el petróleo continúa siendo una de las principales fuentes de ingresos fiscales y exportaciones, el desafío será demostrar que la combinación entre inversión privada y recuperación operativa puede revertir varios años de estancamiento productivo.
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