Seguridad y Fronteras

La presión en San Lorenzo llevó a narcos a usar nuevas rutas

26/03/2019 El Comercio

Las investigaciones muestran que el bloqueo de los puntos ilegales de Esmeraldas hizo que los narcos tomaran los corredores clandestinos de Sucumbíos, Orellana y Napo.

Militares vigilan en el retén situado a un kilómetro de la población de Mataje. Foto: El Comercio

Militares vigilan en el retén situado a un kilómetro de la población de Mataje. Foto: El Comercio

En la frontera norte hay más militares. Los patrullajes se incrementaron. Los pobladores de San Lorenzo dicen sentirse más tranquilos, mientras que las mafias del narcotráfico abrieron nuevas rutas para sacar la droga desde Colombia.

Ese es el panorama que se vive en esa zona, un año después de que Javier, Paúl y Efraín fueran secuestrados en Mataje (Esmeraldas) y posteriormente asesinados.

Las investigaciones muestran que el bloqueo de los puntos ilegales de Esmeraldas hizo que los narcos tomaran los corredores clandestinos de Sucumbíos, Orellana y Napo.

El recorrido sigue por Pichincha, Santo Domingo, para llegar a los puertos, playas y zonas como las de Manabí.

De hecho, el 11 de marzo, una avioneta cargada con droga se estrelló en Montecristi.

Los agentes detectaron que en esa provincia, los narcotraficantes operan con “coordinadores logísticos”, que reclutan al personal que transportará los alcaloides y a quienes darán seguridad a las cargas.

Las investigaciones muestran que esas redes están en Jaramijó, Cojimíes, Jama, Pedernales, San Vicente y Bahía. 

Leer más aquí

Fuente Original