Quito- La decisión del Gobierno de repetir la etapa final del concurso para el diseño del nuevo Museo Nacional del Ecuador (MUNA) enfrenta una creciente resistencia. De los 17 equipos finalistas, 11 anunciaron que no participarán en la nueva evaluación convocada por la Empresa Pública de Vivienda y Desarrollo Urbano, según informó el arquitecto Handel Guayasamín.
Los estudios tenían plazo hasta la noche del 14 de julio para comunicar si aceptaban continuar en el proceso, luego de que el Ejecutivo resolviera dejar sin efecto el proyecto ganador del concurso y convocar una nueva valoración entre los finalistas.
Guayasamín cuestionó la medida al considerar que el proceso perdió legitimidad tras desconocerse el fallo emitido por el jurado. Además, señaló que los participantes realizaron importantes inversiones para desarrollar sus propuestas y sostuvo que el concurso no garantizó el anonimato de los equipos durante la evaluación, una práctica habitual en este tipo de convocatorias.
A la decisión de Guayasamín se sumó Najas Arquitectos, que junto con Arata Isozaki & Associates y MORF rechazó la invitación a la nueva fase. En un comunicado, el estudio indicó que no existen reglas, metodología ni garantías institucionales claramente definidas para una nueva evaluación, condiciones que consideran indispensables para preservar la confianza en el proceso.
La controversia comenzó después de que el Gobierno descartara ejecutar el proyecto ganador, elaborado por el arquitecto español Alberto Campo Baeza junto al estudio ecuatoriano MAODA, pese a que la propuesta fue seleccionada por un jurado técnico conforme a las bases del concurso.
El ministro de Transporte y Obras Públicas, Roberto Luque, defendió la decisión al señalar que el diseño elegido "no es lo que Ecuador necesita" y anunció una nueva revisión entre los finalistas. También informó que seis estudios confirmaron su participación y adelantó que la metodología de evaluación será presentada públicamente.
El caso ha generado cuestionamientos porque Luque integró el jurado que originalmente eligió el proyecto ganador como delegado técnico de la Presidencia.
Por su parte, el Colegio de Arquitectos del Ecuador, núcleo de Pichincha, reiteró que el concurso se desarrolló conforme a las bases establecidas y defendió la validez del dictamen emitido por el jurado, mientras arquitectos y especialistas han solicitado al Gobierno respetar el resultado original o justificar técnicamente cualquier modificación al proceso.