Mocoa– El corredor Santana-Mocoa-Neiva avanza como una de las obras viales más importantes para el sur de Colombia.
La entrada en operación de la Unidad Funcional 1, correspondiente a la segunda calzada Neiva-Campoalegre, marca un nuevo avance para la conectividad esta zona del país. La obra busca reducir tiempos de viaje, mejorar la seguridad vial y fortalecer la competitividad logística del territorio.
El proyecto Santana-Mocoa-Neiva conecta zonas estratégicas de Huila, Cauca y Putumayo. Con la entrada en operación de las Unidades Funcionales 2, 3 y 5, el corredor consolida una red vial más moderna y eficiente.
La vía es clave para transportadores, empresarios, productores y viajeros que dependen de mejores conexiones para mover mercancías, turismo y servicios, e incorpora postes SOS, áreas de servicio, estaciones de peaje modernizadas y básculas de pesaje. Estos elementos buscan mejorar la atención al usuario y hacer más segura la circulación por la vía.
Sostenibilidad y comunidades
El proyecto también incluye componentes ambientales. La concesionaria, Ruta al Sur, señala que se aplican medidas de compensación, reforestación, manejo de flora y fauna, y pasos de fauna para mantener la conectividad ecológica.
Además, el corredor incorpora estrategias de equidad de género, apoyo a emprendimientos, proyectos productivos y diálogo con comunidades.
Los pendientes de la obra
A la par de los avances en las Unidades Funcionales 1, 2, 3 y 5, las unidades 4, 6 y 7 continúan en desarrollo. La apuesta va más allá de construir una vía. Para el sur del país, la conexión Santana-Mocoa-Neiva puede mejorar acceso a mercados, turismo, servicios y nuevas oportunidades económicas.
En una región históricamente desconectada, cada tramo habilitado puede cambiar la forma en que se mueve el territorio.