Quito- La reducción de cinco centavos en los precios de las gasolinas extra, ecopaís y del diésel prémium, vigente desde el 12 de julio, no ha disminuido el costo que asume el Estado por los subsidios a los combustibles. Por el contrario, el gasto fiscal continúa en aumento debido al comportamiento de los precios internacionales de los derivados.
De acuerdo con cifras del Banco Central del Ecuador citadas por Expreso, entre enero y mayo de 2026 el Estado registró un saldo negativo de 757,1 millones de dólares por la diferencia entre el costo de importar combustibles y su venta en el mercado interno. La cifra representa un incremento del 60,7 % frente al mismo período de 2025.
El esquema vigente mantiene subsidios estimados de 1,04 dólares por galón para el diésel prémium, 0,86 dólares para la gasolina ecopaís y 0,62 dólares para la gasolina extra, pese a que estos valores son inferiores a los registrados en el período anterior.
El gasto se debe a la escalada de los precios internacionales de los combustibles, impulsada desde marzo por el conflicto en Medio Oriente, lo que elevó el costo de los derivados importados. Bajo el sistema de bandas vigente, el incremento en los precios internos tiene un límite, por lo que la diferencia es absorbida por el Estado mediante subsidios.
El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, reconoció recientemente que la política de subsidios tiene un "impacto fiscal significativo", aunque no precisó el monto actualizado del gasto.
Analistas también advierten que el incremento de los subsidios podría generar presiones sobre las finanzas públicas y complicar el cumplimiento de los compromisos asumidos por Ecuador con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reducir estas ayudas.