Rafael Correa no se da por aludido. Tampoco sus herederos dedicados ahora a catequizar jóvenes sin hacerse cargo de lo que produjeron durante su paso por el poder. Eso les permite decir que su nueva organización política promueve la inclusión, la ética, la honestidad, el bien común. Es decir, todo lo que no hicieron durante la década ganada, según dicen.
No se dan por aludidos por este destape impresionante de corrupción, danza de millones, pactos secretos, uso de las instituciones para negociados, mentiras, golpes de estado ficticios, traiciones…
Jorge Glas, Capaya, Capaco, Alex Bravo, Alecksey Mosquera, los hermanos Alvarado, Carlos Ochoa, Carlos Pólit, Carlos Baca Mancheno, Patricio Rivera y sus cuentas chimbas, Galo Chiriboga, José Serrano… (miles de casos chuecos y de corrupción) son obra suya. Este destape, que apenas empieza, muestra lo que hizo el correísmo con el Estado. Correa y su modelo son los responsables directos del nivel de corrupción que hoy asquea al país.
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