El Gobierno señala a los seguidores de Rafael Correa de ser los incitadores de octubre, pero contra los siete asilados no se han iniciado investigaciones. Los señalamientos se han mantenido en el terreno del discurso político.
El viaje de los legisladores correístas y sus parejas a México, con asilo político, es la evidencia de que son inocentes o culpables, dependiendo de si la versión sale del Gobierno o del correísmo.
Entre teorías de la conspiración y de persecuciones políticas, el Gobierno y el correísmo mantienen una intensa batalla discursiva ante la opinión pública. Pero ningún bando ha presentado las pruebas suficientes para corroborar sus afirmaciones.
El debate se mantiene con base en comunicados y declaraciones.
El correísmo celebró el jueves 9 de enero de 2020 una de sus últimas ‘victorias’, cuando siete de sus militantes, autocalificados “perseguidos políticos” abandonaron el país en un vuelo comercial hasta México.
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