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Energía
Embalses de Mazar y Amaluza entran en monitoreo por inicio de época seca
Los niveles de los principales embalses se mantienen cercanos a rangos operativos, pero bajo monitoreo constante
De acuerdo con datos de la Celec, los niveles actuales de ambos embalses se mantienen cercanos a sus rangos máximos operativos / Foto: cortesía Celec
La época seca en la Sierra del Ecuador inició oficialmente, de acuerdo con el Instituto Nacional de Hidrología y Meteorología (Inamhi), marcando el comienzo de un periodo crítico para el sistema eléctrico nacional debido a la reducción de lluvias y la alta dependencia de la generación hidroeléctrica.
En este contexto, el Complejo Hidroeléctrico Paute Integral, ubicado en el sur del país, vuelve a jugar un rol estratégico para el abastecimiento de energía. Este sistema incluye los embalses de Mazar y Amaluza, considerados piezas clave para sostener la generación eléctrica durante el estiaje.
El embalse de Mazar, el de mayor capacidad del país, funciona como reserva principal del sistema y alimenta tanto a su propia central como a la central Paute Molino, una de las más grandes del Ecuador. Su operación permite generar hasta 170 megavatios y regular el flujo de agua hacia el resto del complejo.
Por su parte, el embalse de Amaluza opera de forma interconectada dentro del sistema en cascada, donde el agua fluye desde Mazar hacia la central Paute Molino, que tiene una capacidad instalada de 1.100 megavatios. Esta configuración permite optimizar el uso del recurso hídrico, pero también incrementa la dependencia entre ambos embalses.
De acuerdo con datos de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), los niveles actuales de ambos embalses se mantienen cercanos a sus rangos máximos operativos, aunque dentro de los márgenes habituales de control para esta época del año. Mazar se encuentra a pocos metros de su cota máxima, mientras que Amaluza se ubica ligeramente por debajo de su nivel superior.
El inicio del estiaje coincide además con recientes eventos operativos en el complejo, lo que refuerza la atención sobre la estabilidad del sistema en un periodo en el que la demanda eléctrica suele mantenerse elevada y la disponibilidad hídrica disminuye.
En condiciones normales, el complejo Paute Integral aporta alrededor del 40 % de la demanda eléctrica nacional, que en promedio bordea los 4.300 megavatios, con picos superiores en horas de mayor consumo.
Autoridades del sector eléctrico mantienen el monitoreo de los embalses y de la operación de las centrales hidroeléctricas, en un contexto en el que la gestión del recurso hídrico será determinante para evitar afectaciones en el suministro durante los próximos meses.
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