Destacado Principal
Energía
Estudio global analiza el impacto de los sedimentos en más de 550.000 embalses
Una investigación advierte que la acumulación de sedimentos está reduciendo la capacidad de almacenamiento de agua en reservorios de todo el mundo
Más del 95 % de los embalses registrados tienen una superficie inferior a un kilómetro cuadrado / Foto: cortesía Chinese Academy of Sciences
Una investigación internacional publicada en la revista científica Nature Sustainability ofrece una de las evaluaciones más amplias realizadas hasta ahora sobre el impacto de la sedimentación en los embalses del mundo. El estudio analizó más de 550.000 reservorios y concluyó que la acumulación de sedimentos está reduciendo progresivamente su capacidad de almacenamiento de agua.
La investigación fue liderada por Song Chunqiao, del Instituto de Geografía y Limnología de Nankín, adscrito a la Academia China de Ciencias. Para el análisis, los investigadores desarrollaron el Global Reservoir Inventory, una base de datos que integra imágenes satelitales, información geoespacial y registros de ingeniería de embalses a escala global.
Uno de los principales hallazgos del estudio es que la capacidad útil de almacenamiento disminuye, en promedio, un 7,3% por década debido a la acumulación de sedimentos transportados por ríos y escorrentías.
Más del 95 % de los embalses registrados tienen una superficie inferior a un kilómetro cuadrado. Este grupo, que históricamente ha recibido menos atención en los estudios globales, resulta especialmente vulnerable a la pérdida acelerada de capacidad.
La sedimentación ocurre cuando partículas de suelo, arena y otros materiales arrastrados por el agua quedan retenidos detrás de las presas. Con el tiempo, estos depósitos ocupan parte del espacio destinado al almacenamiento hídrico y reducen la capacidad operativa de los reservorios.
Cerca del 20 % de los embalses evaluados ya presenta una pérdida rápida de almacenamiento. Las zonas con mayor vulnerabilidad se concentran en regiones áridas y semiáridas, entre ellas el suroeste de Estados Unidos, sectores de Medio Oriente y el oeste de Australia.
Los autores advierten que esta reducción de capacidad puede afectar funciones clave de los embalses, como el abastecimiento de agua para consumo humano, el riego agrícola, el control de inundaciones y la generación hidroeléctrica.
La investigación también identifica 16 puntos críticos de sedimentación a nivel mundial. Muchos de ellos coinciden con importantes áreas agrícolas que dependen del riego, lo que podría incrementar la presión sobre la disponibilidad de agua para la producción de alimentos.
De acuerdo con las estimaciones del estudio, aproximadamente una cuarta parte de las tierras irrigadas del planeta se encuentra expuesta a riesgos elevados asociados a la sedimentación de embalses. Los investigadores señalan que esta situación podría tener implicaciones para más de 2.000 millones de personas vinculadas directa o indirectamente a sistemas agrícolas dependientes del almacenamiento de agua.
El informe destaca que el desafío no se limita a la construcción de nueva infraestructura hidráulica. Entre las medidas propuestas para prolongar la vida útil de los embalses figuran el monitoreo permanente de sedimentos, el dragado, la restauración de cuencas hidrográficas y la implementación de mecanismos para reducir la erosión en las zonas altas de las cuencas.
Síguenos en: