Las Fuerzas Armadas de Ecuador y personal militar de Estados Unidos desarrollan un entrenamiento conjunto en el cantón San Lorenzo, provincia de Esmeraldas, con el objetivo de fortalecer las capacidades operativas y la coordinación en la vigilancia de la frontera norte.
La jornada fue supervisada por el Jefe de Estado Mayor de la Armada del Ecuador, quien inspeccionó las operaciones del Batallón de Infantería de Marina N.º 11 "San Lorenzo" y evaluó el nivel de preparación del personal desplegado en la zona fronteriza.
Durante la visita se verificaron las condiciones operativas de las unidades, el estado de los equipos y la capacidad logística para responder a las tareas de control territorial y seguridad en una de las zonas consideradas estratégicas por las autoridades ecuatorianas.
Uno de los principales componentes de la inspección fue el seguimiento al entrenamiento que la Armada ecuatoriana realiza junto al Special Boat Team 22 de la Marina de Estados Unidos. Las maniobras incluyen ejercicios orientados a mejorar la interoperabilidad entre ambas fuerzas, el intercambio de tácticas especializadas y el fortalecimiento de las capacidades para enfrentar amenazas vinculadas al crimen organizado transnacional.
Las actividades se desarrollan en el marco de la cooperación bilateral entre Ecuador y Estados Unidos en materia de defensa y seguridad, una relación que en los últimos años se ha intensificado mediante programas de capacitación, intercambio de información y asistencia técnica para combatir el narcotráfico y otras actividades ilícitas en la región.
La supervisión de estas operaciones también se enmarca en el estado de excepción vigente en varias zonas del país, medida con la que el Gobierno busca reforzar la presencia militar y policial frente al incremento de la violencia vinculada a organizaciones criminales.
La provincia de Esmeraldas, por su ubicación fronteriza con Colombia y su salida al océano Pacífico, es considerada uno de los principales puntos estratégicos para las operaciones de control marítimo y fluvial, así como para la lucha contra el tráfico de drogas, armas y otras actividades delictivas que operan en la frontera norte.