El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que el mercado mundial del petróleo dispone de menos mecanismos para amortiguar una nueva interrupción en el suministro, un escenario que podría traducirse en un incremento de los precios del crudo y afectar a economías dependientes de este recurso, como la ecuatoriana.
Según el organismo, los factores que permitieron mantener la estabilidad del mercado durante las recientes tensiones en Medio Oriente y el cierre temporal del estrecho de Ormuz comienzan a perder fuerza. Entre ellos figuran la reducción de la demanda, el uso de reservas estratégicas y el aumento de la producción por parte de algunos países.
Antes de ese episodio, la oferta mundial superaba el consumo en aproximadamente dos millones de barriles diarios. Sin embargo, entre marzo y mayo de 2026 el mercado registró un déficit que fue compensado gracias a una menor demanda, principalmente en Asia, la liberación de inventarios de países como China y un incremento en la producción de naciones como Estados Unidos y Venezuela. El FMI sostiene que estos "amortiguadores" ya no ofrecen el mismo margen de respuesta frente a una eventual crisis.
Para Ecuador, la evolución del precio internacional del petróleo tiene un impacto directo sobre las finanzas públicas y el desempeño económico, debido a que el crudo continúa siendo una de las principales fuentes de ingresos por exportaciones. Un aumento sostenido del precio podría elevar los ingresos petroleros, aunque también incrementaría los costos energéticos y la volatilidad de los mercados internacionales.
La advertencia del FMI se produce en un contexto de persistentes tensiones geopolíticas y de incertidumbre sobre el equilibrio entre oferta y demanda global. El organismo considera que, con menores reservas disponibles y una capacidad de respuesta más limitada, el mercado petrolero es ahora más vulnerable a interrupciones que puedan desencadenar nuevas presiones sobre los precios internacionales del crudo.