Nacionales
Minería ilegal gana terreno en la Amazonía y desplaza al narcotráfico
La extracción ilícita de oro genera ingresos comparables e incluso superiores a los del narcotráfico en algunas regiones del país
El aumento del precio internacional del oro ha incrementado la rentabilidad de esta actividad / Foto: cortesía Ejército Ecuatoriano
La minería ilegal de oro se ha consolidado como una de las actividades más rentables del crimen organizado en Ecuador, con una expansión sostenida en zonas de la Amazonía y crecientes impactos ambientales, sociales y de seguridad.
El aumento del precio internacional del oro ha incrementado la rentabilidad de esta actividad, que opera al margen de la ley y se apoya en redes de lavado de activos, corrupción y control territorial.
La extracción ilícita del mineral genera ingresos comparables e incluso superiores a los del narcotráfico en determinadas regiones, donde grupos armados disputan el acceso a yacimientos y rutas de comercialización.
Entre las principales consecuencias figuran la deforestación, la contaminación de ríos por el uso de mercurio y la afectación a comunidades indígenas y poblaciones rurales.
La expansión de esta actividad también ha fortalecido la presencia de organizaciones criminales en provincias amazónicas, donde el oro se ha convertido en un recurso estratégico por su alta demanda y la facilidad con la que puede incorporarse a los mercados formales.
Especialistas sostienen que la respuesta estatal debe ir más allá del control policial e incluir una mayor fiscalización ambiental, trazabilidad del mineral y presencia institucional en territorios vulnerables.
Asimismo, mantener cerrado el catastro minero ha limitado la incorporación de operadores formales en zonas con potencial geológico. La apertura de nuevas concesiones, acompañada de controles ambientales y supervisión estatal, es vista como una de las medidas que podrían reducir los espacios aprovechados por redes de extracción ilegal.
El avance de la minería ilegal coincide con precios elevados del oro, factor que ha intensificado la presión sobre zonas con alto potencial mineral en Ecuador y otros países de la región.
Síguenos en: