Lima- El Gobierno de Perú intensifica su estrategia para promover el desarrollo de proyectos de litio y uranio, dos minerales considerados clave para la transición energética mundial y la expansión de nuevas tecnologías.
Durante el Primer Foro del Litio y Uranio, el ministro de Energía y Minas, Waldir Ayasta Mechán, afirmó que el país busca aprovechar su potencial geológico para atraer inversiones, fortalecer la competitividad del sector minero y generar nuevas oportunidades de empleo y desarrollo en las regiones.
El funcionario señaló que la meta es consolidar un entorno de estabilidad, seguridad jurídica y predictibilidad que incentive la llegada de capitales al sector de minerales críticos, cuya demanda ha crecido en los últimos años por su importancia en la fabricación de baterías, vehículos eléctricos y generación de energía.
Uno de los principales focos de esta estrategia es la meseta de Macusani, ubicada en la provincia de Carabaya, región de Puno, donde se concentran tres proyectos vinculados al litio y al uranio.
Entre ellos se encuentra Falchani, cuyo Estudio de Impacto Ambiental semidetallado se encuentra en evaluación para avanzar hacia su desarrollo. También figura Quelcaya, que ya cuenta con la Declaración de Impacto Ambiental aprobada para realizar actividades de exploración.
En tanto, el proyecto Isibilla avanza en la evaluación de su Declaración de Impacto Ambiental para la exploración de uranio.
Ayasta destacó que el litio desempeña un papel fundamental en el almacenamiento de energía y la fabricación de baterías para vehículos eléctricos, mientras que el uranio continúa siendo un insumo estratégico para la generación de electricidad mediante energía nuclear.
El ministro añadió que el desafío para Perú no solo consiste en incrementar la extracción de estos recursos, sino también en impulsar la innovación tecnológica, desarrollar capacidades locales y generar mayor valor agregado dentro de la industria minera.
Según el Ministerio de Energía y Minas, el crecimiento de la demanda global de minerales críticos representa una oportunidad para diversificar la producción minera del país, fortalecer la cadena de proveedores e impulsar nuevas inversiones que contribuyan al desarrollo económico regional.