Perú
Descubren pozas clandestinas con petróleo presuntamente robado de un oleoducto estatal en Perú
Las autoridades incautaron cerca de 4.800 galones de crudo durante un operativo en la región de Piura e investigan una presunta red dedicada al robo de hidrocarburos.
Las autoridades incautaron cerca de 4.800 galones de crudo durante un operativo en la región de Piura e investigan una presunta red dedicada al robo de hidrocarburos./ Foto: cortesía
Las autoridades peruanas descubrieron dos pozas clandestinas utilizadas presuntamente para almacenar petróleo robado de un oleoducto de la empresa estatal Petroperú, en un operativo desarrollado en la región de Piura, al norte del país. El hallazgo fue realizado por agentes de la División de Investigación Criminal (Depincri) de Sullana en una zona conocida como El Badén, cercana a la carretera Panamericana Norte.
Durante la intervención, la Policía decomisó 114 barriles de petróleo crudo, equivalentes a aproximadamente 4.788 galones. De acuerdo con las primeras estimaciones, el combustible tendría un valor cercano a los 8.000 dólares y habría sido extraído de manera ilegal mediante un sistema de mangueras conectado directamente al oleoducto principal de Petroperú.
Las investigaciones preliminares apuntan a que el crudo era almacenado temporalmente en las pozas para posteriormente ser comercializado de forma ilícita. El caso quedó en manos del Ministerio Público, que trabaja junto con representantes de la empresa estatal y la Policía Nacional para identificar a los responsables de la operación clandestina.
El robo de hidrocarburos representa uno de los principales desafíos para la infraestructura petrolera peruana, debido a las pérdidas económicas y los riesgos ambientales que generan las conexiones ilegales a los oleoductos. En las últimas semanas, las autoridades también atendieron emergencias relacionadas con instalaciones clandestinas que provocaron fugas de petróleo en la región de Piura.
El caso vuelve a poner en evidencia la necesidad de reforzar la vigilancia sobre la infraestructura energética y de fortalecer las acciones de control para combatir el robo de combustibles, una actividad que afecta tanto a las empresas operadoras como al medio ambiente y a las comunidades cercanas a las zonas de extracción y transporte de hidrocarburos.
Síguenos en: