La confrontación entre Estados Unidos e Irán registró una nueva escalada en las últimas horas, luego de que ambos países intercambiaran acciones militares que vuelven a poner en duda la posibilidad de retomar las negociaciones y aumentan el riesgo de una mayor inestabilidad en Oriente Medio.
Según reportes oficiales, Irán lanzó misiles contra una base militar estadounidense en Jordania, mientras que las fuerzas de Estados Unidos respondieron con varias horas de ataques dirigidos a objetivos iraníes. Se trata del tercer día consecutivo de operaciones militares entre ambas partes desde el deterioro del memorando de cese de hostilidades alcanzado en junio.
Uno de los principales focos de la disputa continúa siendo el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo. Washington anunció el restablecimiento del bloqueo a embarcaciones iraníes y advirtió sobre nuevas medidas para garantizar la navegación en la zona, mientras Teherán mantiene restricciones al tránsito de algunos buques y rechaza las decisiones estadounidenses.
La nueva escalada también ha tenido repercusiones en los mercados internacionales. El incremento de las tensiones impulsó el precio del petróleo ante el temor de interrupciones en el suministro energético, ya que por el estrecho de Ormuz circula cerca de una quinta parte del crudo comercializado a nivel mundial.
Analistas consideran que, aunque ninguna de las partes parece buscar una guerra a gran escala, el aumento de las operaciones militares y las diferencias sobre el cumplimiento del acuerdo de cese al fuego elevan el riesgo de nuevos enfrentamientos y dificultan la reanudación del diálogo diplomático.