Guayaquil- El cacao ecuatoriano busca fortalecer su presencia en los mercados internacionales a través de un factor que cada vez tiene mayor peso en la industria: la calidad. En un escenario donde los compradores valoran productos con características diferenciadas, el cacao fino de aroma del país apunta a consolidarse en segmentos premium donde el precio depende de atributos comprobables y no solo del volumen de producción.
Los mercados especializados exigen mayores controles en toda la cadena productiva, desde el manejo en finca hasta la exportación. Entre los principales requisitos se encuentran la trazabilidad del producto, la seguridad alimentaria, certificaciones de sostenibilidad y la estabilidad de sus características sensoriales.
Un cacao de alta calidad se reconoce por procesos adecuados de fermentación y secado, menor presencia de defectos físicos y uniformidad entre lotes. Además, sus perfiles aromáticos, con notas florales, frutales o de nuez, representan una ventaja para las industrias chocolateras que buscan materias primas con identidad propia.
La trazabilidad se ha convertido en uno de los elementos más importantes para generar confianza entre productores y compradores. Este sistema permite conocer el origen del cacao, las prácticas utilizadas durante su producción y las condiciones bajo las cuales llega al mercado internacional. A la vez, la inocuidad garantiza que el producto cumpla con los estándares de seguridad alimentaria exigidos por diferentes países.
“Trabajar en calidad es asegurar el futuro del cacao ecuatoriano. La calidad permite acceder a nuevos mercados y fortalecer la sostenibilidad económica y la reputación del producto”, señaló la Dra. Maryuxi Espinosa, Quality Assurance Manager de Ecuakao.
Ecuador cuenta con ventajas reconocidas en la industria cacaotera internacional, como su diversidad genética, la tradición del cacao fino de aroma y una producción con reconocimiento global. Sin embargo, mantener esa posición requiere continuar mejorando los procesos posteriores a la cosecha, ampliar certificaciones y fortalecer la promoción del producto en mercados especializados.
La importancia de la calidad, la innovación y los nuevos desafíos de la industria serán parte de los temas que abordará Espinosa durante la 9.ª Cumbre Mundial del Cacao, que se desarrollará del 4 al 6 de agosto de 2026 en Expoplaza-Centro de Convenciones de Guayaquil. La especialista, con más de dos décadas de experiencia en el sector, analizará las estrategias necesarias para posicionar al cacao ecuatoriano en mercados de mayor valor.