Economía
Calor extremo presiona al agro y podría impactar la producción en Ecuador
Un informe de la ONU advierte sobre riesgos para cultivos, ganadería y pesca en regiones cálidas
El reporte plantea que, sin medidas de adaptación, el impacto del calor extremo tenderá a intensificarse / Foto: cortesía GrandSur
El aumento de las temperaturas a nivel global comienza a generar efectos concretos sobre los sistemas alimentarios, con impactos que podrían sentirse también en países como Ecuador, donde la producción agrícola y pesquera depende en gran medida de condiciones climáticas estables.
Un informe conjunto de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y la Organización Meteorológica Mundial advierte que las olas de calor más frecuentes e intensas están afectando la productividad agrícola, reduciendo rendimientos y dificultando el trabajo en campo en regiones cálidas.
En el caso ecuatoriano, actividades como el cultivo de banano, cacao, arroz y maíz podrían enfrentar caídas en productividad si las temperaturas superan ciertos umbrales. Estudios citados en el informe indican que muchos cultivos comienzan a ver afectado su rendimiento a partir de los 30 grados centígrados.
El impacto también se extiende a la ganadería. El estrés térmico en animales, que puede iniciar alrededor de los 25 grados, reduce la producción de leche y afecta el desarrollo del ganado, especialmente en zonas de la Costa donde las temperaturas ya son elevadas durante gran parte del año.
A esto se suma el efecto sobre la pesca. El calentamiento de las aguas reduce los niveles de oxígeno, lo que puede alterar la disponibilidad de especies y afectar industrias clave para el país, como la del atún y el camarón.
Más allá de la producción, el informe advierte que el calor extremo podría limitar las horas de trabajo en actividades agrícolas, lo que incrementaría costos operativos y reduciría la eficiencia en el sector.
Ecuador, como exportador relevante de productos agrícolas, podría enfrentar además presiones en su competitividad internacional si estos factores afectan la estabilidad de su oferta. Al mismo tiempo, la variabilidad en la producción podría trasladarse a los precios de los alimentos a nivel local.
El reporte plantea que, sin medidas de adaptación, el impacto del calor extremo tenderá a intensificarse. Entre las acciones recomendadas se incluyen mejoras en sistemas de riego, uso de tecnologías de monitoreo climático y diversificación de cultivos para reducir riesgos.
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