martes, 06 de octubre de 2026
Inicio › Medio Ambiente › Cordillera del Cóndor: identifican una nueva especie de rana venenosa
Medio Ambiente

Cordillera del Cóndor: identifican una nueva especie de rana venenosa

La Excidobates perplexus mide menos de dos centímetros y una de sus poblaciones conocidas habita en Morona Santiago

La población de la Cordillera del Cóndor se encuentra dentro de grandes concesiones destinadas a la explotación de cobre, oro y molibdeno / Foto: cortesía

Investigadores identificaron en Ecuador una nueva especie de rana diminuta y venenosa, denominada científicamente Excidobates perplexus. El hallazgo fue reportado por el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) y la descripción de la especie fue publicada en la revista científica Zootaxa.

La rana mide entre 15,1 y 18,3 milímetros y pertenece al género Excidobates, un grupo de anfibios venenosos cuya diversidad aún no ha sido completamente estudiada.

Los investigadores identificaron dos poblaciones en el sur del país: una en la cuenca del río Paute y otra al norte de la Cordillera del Cóndor. Aunque ambas pertenecen a la misma especie, presentan diferencias notables en su coloración. Los ejemplares de la Cordillera del Cóndor tienen el dorso verde con manchas amarillas, mientras que los de la cuenca del Paute presentan patrones negros y escarlata.

@@articulo_relacionado_59370@@

La variación llevó inicialmente a considerar que podían tratarse de especies diferentes. Sin embargo, los análisis genéticos determinaron que pertenecen a una misma especie. Esta característica dio origen al nombre perplexus, que significa “desconcertante” o “confuso”.

El descubrimiento también pone de relieve las amenazas sobre su hábitat. Según el Inabio, la población de la Cordillera del Cóndor se encuentra dentro de grandes concesiones destinadas a la explotación de cobre, oro y molibdeno.

La especie habita bosques conservados, con árboles que pueden superar los 15 metros de altura. Además de la pérdida de hábitat, el Inabio advierte sobre la captura de estas ranas para su comercialización ilegal como animales de colección.

En la investigación participaron científicos de instituciones ecuatorianas y extranjeras, entre ellas el Inabio, la Universidad San Francisco de Quito, la Universidad del Azuay, la Universidad Católica del Ecuador y la University of Central Florida.