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Economía
Economía podría crecer hasta el 3,5 % en 2026, superando previsiones externas
Las proyecciones de los multilaterales colocan al país ligeramente por encima del promedio regional
Expertos advierten que este optimismo macroeconómico debe aterrizar en el empleo y los ingresos de las familias para ser sostenible / Foto: cortesía Pronaca
Aunque el FMI, el Banco Mundial y la CEPAL sitúan el crecimiento de Ecuador para 2026 en torno al 2,5 %, el optimismo interno empieza a ganar terreno. Diversos analistas sostienen que, de mantenerse el dinamismo en la inversión y el crédito, el Producto Interno Bruto (PIB) podría estirarse hasta un 3,5 %, superando las expectativas internacionales.
Las proyecciones de los multilaterales colocan al país ligeramente por encima del promedio regional, en un escenario de relativa estabilidad macroeconómica. Por su parte, el Banco Central proyecta un 2,5 % para 2026, tomando como base el buen desempeño de 2025, cuando la economía se expandió un 3,7 %.
Sin embargo, el sector privado ve señales para un escenario más favorable. El impulso vendría de un ingreso sostenido de divisas y el fortalecimiento de las reservas internacionales, que rozaron los 12.000 millones de dólares en el primer trimestre. Esta liquidez ha permitido que el crédito productivo crezca más rápido que el de consumo, bajando ligeramente las tasas de interés.
A esto se suma un factor externo clave: la depreciación global del dólar iniciada en 2025. Para Ecuador, esto significa que sus productos se han vuelto más competitivos frente a mercados que manejan otras monedas, abaratando los costos de exportación.
Pero el crecimiento no está garantizado. Para alcanzar ese 3,5 %, el país necesita sostener la inversión extranjera directa, que en 2025 alcanzó un pico de 1.200 millones de dólares. Sin esa entrada de capital y sin una consolidación fiscal clara, las cifras podrían quedarse en el papel.
Expertos advierten que este optimismo macroeconómico debe aterrizar en el empleo y los ingresos de las familias para ser sostenible. Además, existen riesgos latentes que podrían frenar el ritmo: la volatilidad del petróleo por conflictos externos y las deficiencias del sistema eléctrico nacional, que siguen siendo el "cuello de botella" de la industria local.
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