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Economía
Ecuador encara revisión clave del FMI en medio de cuestionamientos al déficit de 2025
La misión técnica evaluará el cumplimiento de metas fiscales con corte a enero de 2026
El FMI revisará indicadores clave como el balance primario no petrolero del Gobierno Central, el resultado global del Presupuesto General del Estado / Foto: cortesía
Quito- El Gobierno de Ecuador iniciará en la primera semana de marzo la quinta revisión del acuerdo de Servicio Ampliado del Fondo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), un proceso que podría destrabar un desembolso cercano a 400 millones de dólares.
No se trata de un trámite rutinario. La misión técnica evaluará el cumplimiento de metas fiscales con corte a enero de 2026, en un escenario más exigente tras el cierre presupuestario de 2025 y el debate sobre el verdadero tamaño del déficit.
Metas bajo supervisión
El FMI revisará indicadores clave como el balance primario no petrolero del Gobierno Central, el resultado global del Presupuesto General del Estado, la acumulación de depósitos públicos en el Banco Central y la evolución de las reservas internacionales. También analizará la no acumulación de atrasos externos y la prohibición de financiamiento monetario.
El entorno fiscal de finales de 2025 obligó a un monitoreo más fino. Algunas metas fueron recalibradas tras el fortalecimiento de depósitos y reservas en el segundo semestre, lo que eleva el punto de partida técnico para esta evaluación.
El debate por el déficit
El Ministerio de Economía informó que el déficit del Presupuesto General del Estado cerró en el 2025 en 4.592 millones de dólares. Sin embargo, la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes) sostiene que la cifra fue menor a la real debido a un acuerdo firmado a fines de diciembre entre el Estado y Petroecuador, mediante el cual la empresa estatal condonó alrededor de 853 millones de dólares en obligaciones.
Sin ese registro extraordinario, el déficit habría superado los 5.400 millones, acercándose a los niveles proyectados para 2026. El punto crítico es si el tratamiento contable aplicado será plenamente aceptado por el organismo multilateral y cómo impacta en la sostenibilidad fiscal.
Más gasto, menos petróleo
El desequilibrio no responde solo a ajustes contables. En 2025 el gasto público aumentó alrededor de 10 %, impulsado por mayores intereses de deuda, especialmente interna, y transferencias corrientes. Al mismo tiempo, los ingresos petroleros cayeron cerca de 19 %, mientras que la recaudación tributaria creció de forma moderada.
El desembolso del FMI aportaría liquidez en el corto plazo. Sin embargo, lo verdaderamente relevante será la señal que envíe la validación técnica del programa: si el organismo respalda las cifras y la trayectoria de ajuste, el Gobierno fortalecerá su credibilidad ante los mercados; si surgen observaciones, el debate fiscal podría intensificarse en un año clave para la consolidación presupuestaria.
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