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Medio Ambiente
El “súper El Niño” que podría alterar lluvias, temperaturas y producción agrícola
Expertos advierten impactos en alimentos, agua, economía y eventos extremos en distintas regiones del planeta
El más reciente informe del ECMWF señala que las temperaturas del océano Pacífico ecuatorial podrían ubicarse hasta 3 grados Celsius / Foto: cortesía
Las probabilidades de que el fenómeno de El Niño alcance una intensidad histórica durante 2026 continúan aumentando, según nuevas proyecciones climáticas internacionales que advierten posibles impactos sobre lluvias, sequías y temperaturas extremas en distintas partes del mundo.
El más reciente informe del European Centre for Medium-Range Weather Forecasts (ECMWF) señala que las temperaturas del océano Pacífico ecuatorial podrían ubicarse hasta 3 grados Celsius por encima del promedio hacia finales de año, acercándose a niveles observados durante los eventos extremos de 1877 y 2015.
Especialistas consideran que el calentamiento acelerado de aguas oceánicas, impulsado por recientes alteraciones atmosféricas en el Pacífico, incrementa las posibilidades de un “súper El Niño”, categoría reservada para los episodios más severos del fenómeno.
El Niño modifica la circulación atmosférica global y suele provocar cambios bruscos en los patrones climáticos. Entre los efectos previstos figuran olas de calor más frecuentes, alteraciones en temporadas de lluvias y riesgos simultáneos de inundaciones y sequías en distintos continentes.
Las proyecciones apuntan a lluvias intensas en sectores de la costa pacífica sudamericana, especialmente en Perú y Ecuador, mientras otras regiones podrían enfrentar déficit hídrico y afectaciones agrícolas.
En Ecuador, un evento fuerte de El Niño podría provocar inundaciones, deslizamientos y daños en infraestructura, principalmente en provincias de la Costa. Actividades productivas como el cultivo de banano, cacao, arroz y la industria camaronera también podrían verse afectadas por el exceso de lluvias y problemas logísticos.
Además de los impactos locales, científicos advierten consecuencias globales sobre seguridad alimentaria, recursos hídricos y economía, debido a alteraciones en cultivos y cadenas de suministro.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima que El Niño podría consolidarse plenamente hacia julio. Algunos investigadores consideran incluso que 2027 tiene altas probabilidades de convertirse en el año más cálido registrado a nivel mundial, impulsado por el calentamiento oceánico y el avance del fenómeno climático.
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