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Provincia de Orellana
Erosión regresiva del río Coca genera preocupación en la Amazonía
La erosión regresiva del río Coca ya supera los 80 kilómetros desde el punto donde se originó el proceso en 2020
La erosión regresiva comenzó tras el colapso de la cascada de San Rafael en febrero de 2020 / Foto: cortesía Ecuavisa
El Coca- El fenómeno de erosión regresiva del río Coca continúa avanzando en la Amazonía ecuatoriana y ya supera los 80 kilómetros desde el punto donde se originó el proceso en 2020. El avance del fenómeno genera preocupación por sus posibles efectos en comunidades y en infraestructura estratégica de las provincias de Napo y Orellana.
La erosión regresiva comenzó tras el colapso de la cascada de San Rafael en febrero de 2020, un evento natural que modificó el equilibrio del río. Desde entonces, el cauce ha ido erosionando progresivamente el lecho y las orillas río arriba, desplazando el punto de desgaste del terreno y arrastrando grandes volúmenes de sedimentos.
Especialistas explican que este fenómeno ocurre cuando el agua socava el fondo del río y provoca que el proceso de erosión avance en dirección contraria al flujo del agua. Con el paso del tiempo, esto genera cortes profundos en el terreno y cambios en la forma del cauce.
El avance del proceso ha sido documentado en varios tramos del río y, según reportes recientes, ya alcanza más de 80 kilómetros. Esto ha provocado alteraciones en el paisaje, afectaciones en zonas cercanas al cauce y preocupación entre pobladores de comunidades amazónicas asentadas en la zona.
Uno de los puntos de mayor atención es la cercanía del fenómeno a infraestructuras estratégicas, entre ellas la Central Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, considerada la mayor planta de generación eléctrica del país.
Imágenes aéreas difundidas en reportajes televisivos muestran grandes cortes en el terreno, desprendimientos de suelo y una intensa movilización de sedimentos a lo largo del cauce del río.
Autoridades y expertos coinciden en que el proceso continúa activo y requiere monitoreo permanente para evaluar su evolución y anticipar posibles riesgos para comunidades e infraestructura.
El fenómeno de erosión regresiva del río Coca se ha convertido en uno de los eventos geológicos más significativos registrados en la Amazonía ecuatoriana en los últimos años. Su evolución seguirá siendo clave para entender los cambios en el comportamiento del río y las posibles medidas de mitigación que podrían aplicarse en la zona.
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