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Economía
Escalada comercial: Colombia impone arancel del 30% a productos ecuatorianos
El gravamen alcanza 23 partidas arancelarias que se desglosan en 73 subpartidas e incluyen productos agrícolas e industriales
La decisión de Bogotá se produce luego de que el gobierno de Daniel Noboa estableciera en enero una “tasa de seguridad” también del 30 % / Foto: cortesía
Quito- La relación comercial entre Ecuador y Colombia entra en una fase de tensión abierta. Desde este 24 de febrero rige en territorio colombiano un arancel del 30 % para una lista específica de bienes procedentes de Ecuador, en respuesta directa a la tasa aplicada semanas atrás por el Gobierno de Daniel Noboa.
La medida fue formalizada mediante el Decreto 0170 de 2026, emitido por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. El gravamen alcanza 23 partidas arancelarias que se desglosan en 73 subpartidas e incluyen productos agrícolas e industriales.
Entre los bienes afectados figuran arroz, frijoles, cacao en polvo, plátano, azúcar de caña, aceite de palma, grasas y aceites de pescado, calzado, neumáticos, alcohol etílico, desinfectantes, insecticidas, fungicidas, manufacturas plásticas, papel, cartón y tubos metálicos.
Una respuesta directa a Quito
La decisión de Bogotá se produce luego de que el gobierno de Daniel Noboa estableciera en enero una “tasa de seguridad” también del 30 % sobre productos colombianos. Quito justificó esa acción señalando una supuesta falta de contundencia en el control del crimen organizado transnacional en la frontera compartida.
Desde Colombia, en cambio, se sostiene que las autoridades sí han ejecutado operaciones de seguridad en la zona limítrofe. El cruce de medidas elevó el conflicto al plano regional, con reclamos formales ante la Comunidad Andina, organismo que regula el comercio entre ambos países.
Impacto económico y riesgos
Expertos en comercio exterior advierten que la imposición de aranceles de esta magnitud altera la competitividad de los exportadores ecuatorianos, encarece los productos en destino y reduce márgenes en sectores que dependen del mercado colombiano.
Más allá del efecto inmediato, la escalada refleja un problema estructural: la utilización de instrumentos comerciales como respuesta a disputas políticas y de seguridad. Este tipo de decisiones tiende a generar efectos colaterales en cadenas productivas binacionales que durante años operaron con integración regional.
Si no existe una negociación rápida, el escenario podría derivar en una contracción del intercambio bilateral, afectando especialmente a pequeñas y medianas empresas que no cuentan con mercados alternativos de corto plazo.
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