Destacado Principal
Medio Ambiente
Investigaciones académicas advierten deterioro crítico de ríos en Pichincha
Uno de los casos analizados es el río Guambi, que atraviesa sectores como Pifo, Puembo y Tababela
Los análisis identifican un incremento de contaminantes químicos vinculados a descargas domésticas / Foto: cortesía
Quito- Estudios recientes de la Universidad San Francisco de Quito alertan sobre el deterioro progresivo de la calidad del agua en varios ríos de la provincia de Pichincha, evidenciando un aumento de la contaminación y posibles impactos en la salud de las poblaciones y los ecosistemas.
Uno de los casos analizados es el río Guambi, que atraviesa sectores como Pifo, Puembo y Tababela. Las investigaciones, realizadas en distintos puntos del cauce y en varias épocas del año, muestran un contraste marcado entre las zonas altas, con mejores condiciones ambientales, y los tramos bajos, donde se registra un deterioro significativo.
Los análisis identifican un incremento de contaminantes químicos vinculados a descargas domésticas, así como un aumento en la carga bacteriana en las zonas más intervenidas. Este escenario no solo afecta la biodiversidad acuática, sino que también genera preocupación por el uso del agua en comunidades cercanas. En este contexto, se desarrollan evaluaciones junto a sistemas comunitarios para determinar la calidad del recurso y posibles tratamientos.
La investigación plantea la necesidad de implementar acciones de recuperación que incluyan mejoras en saneamiento, control de vertidos y procesos de educación ambiental, con participación de autoridades locales y comunidades.
Una situación similar se observa en el río Caoní, donde desde hace más de una década se reportan problemas de contaminación. Entre los factores identificados están la inadecuada gestión de residuos, la expansión agrícola y actividades productivas sin control técnico en las riberas.
Monitoreos recientes confirman altos niveles de contaminación, especialmente en zonas como San Miguel de los Bancos, aunque el río mantiene parcialmente su capacidad natural de depuración. No obstante, el impacto ambiental ya afecta a especies sensibles y pone en riesgo actividades sostenibles como el ecoturismo.
Frente a este panorama, iniciativas impulsadas por la academia, organizaciones sociales y comunidades locales buscan fortalecer la gestión del agua y promover la restauración de estos ecosistemas. Los resultados coinciden en un punto: sin intervenciones sostenidas y coordinadas, el deterioro de los ríos podría agravarse y afectar directamente a las poblaciones que dependen de estos recursos.
Síguenos en: