Pueblos Indígenas

Energía

Líder de la cultura indígena sudamericana Wayúu sostiene que las compañías petroleras pueden vivir en armonía con el medioambiente y los seres humanos si se observan ciertos principios

11/09/2019 Finance Colombia - Loren Moss

Muchos políticos locales en la capital del departamento de Riohacha son manifiestamente corruptos,  con frecuencia van a la cárcel directamente después de ser condenados al terminar sus funciones.

Foto: Finance Colombia

Foto: Finance Colombia

Los indígenas de la cultura Wayú viven en la península de La Guajira, que establece una frontera natural entre Colombia y Venezuela.  El terreno árido, casi desértico, está escasamente poblado y está aislado del resto de Colombia por la montaña más alta del país, la Sierra Nevada de Santa Marta.

El área también está aislada políticamente, afectada por el abandono y la falta de inversión del gobierno nacional de Colombia desde Bogotá. En la frontera con Venezuela, la escasamente poblada pintoresca región resulta atractiva para violentos criminales, ladrones de tierras, contrabandistas y fugitivos de la justicia tanto de Venezuela como de Colombia.  Muchos políticos locales en la capital del departamento de Riohacha son manifiestamente corruptos,  con frecuencia van a la cárcel directamente después de ser condenados al terminar sus funciones.

Para exacerbar aún más la situación, el área se ha visto afectada por una severa sequía que empezó en 2013 y no ha mostrado signos de mejorar. A más de los desafíos del clima, el colapso de la economía de Venezuela ha lanzado a miles de refugiados, muchas veces muy pobres, a cruzar la frontera para escapar de su patria. La Guajira es el primer territorio colombiano al que llegan cuando cruzan a través del pueblo fronterizo de Macao que se ha convertido en un mercadillo de contrabandistas.

La región y su gente están luchando por valerse por sí mismos ante el descuido y abandono del gobierno, la corrupción del gobierno local y el robo de los pocos recursos  que tienen. Ahora están haciendo lo posible por compartir lo poco que les queda con sus vecinos venezolanos que han logrado escapar del colapso económico, la opresión política y la hambruna en su país.

Sin embargo, La Guajira si tiene recursos.  Enormes yacimientos de gas natural se encuentran bajo la superficie del desierto y la gigante compañía petrolera norteamericana  Chevron (NYSE: CVX) ha estado en el área por cuarenta años.  De hecho, los pozos de gas de Chevron se encuentran en el corazón de las tierras de la comunidad Wayú; cabe recalcar que la compañía está allí con la plena aceptación de los mismos Wayú. Chevron ha sido la fuente de empleo e ingresos para los Wayú, y ahora ha abierto un banco de alimentos para ayudarlos a afrontar los desafíos económicos, climáticos y sociales que enfrenta La Guajira.

Mónica Patricia Barros López, líder del clan Epinayúu de la comunidad Wayú estuvo recientemente en las oficinas regionales de Chevron Texaco en Bogotá, para hablar sobre sostenibilidad con distintas autoridades, entre ellas, la Primera Dama de Colombia, María Juliana Ruiz.  Además pudo abordar temas como los desafíos que enfrentan los habitantes de La Guajira y el nuevo banco de alimentosapoyado por Chevron Texacola Diócesis de Riohacha, el proyecto de sostenibilidad para la comunidad Wayú y la donación de alimentos y financiamiento de proyectos a cargo de los socios corporativos y distribuidores que trabajan con la Compañía.

El Editor Ejecutivo de Finanzas Colombia, Loren Moss pudo hablar con Mónica Barros luego de su ponencia y el debate que se dio a continuación, no solo para entender de mejor manera la situación que vive La Guajira, sino para determinar las claves necesarias para lograr una relación exitosa entre Chevron y la comunidad Wayú y saber si existen ejemplos que puedan aplicar otras compañías multinacionales en Colombia y en el mundo entero.

Finanzas Colombia: Los Wayú son parte de una comunidad indígena en Colombia.  ¿Podría contarme algo sobre la historia de los Wayú?

Mónica Barros: Nuestra historia se remonta miles de años.  Hemos sobrevivido a través del tiempo gracias a la profundamente arraigada filosofía de vida que tenemos; a la armonía entre el suelo en el que vivimos que lo hemos heredado de nuestros antepasados.  Esto es lo que nos obliga a ser de cierta manera; el mismo territorio que habitamos, un territorio que ha sobrevivido a pesar de las inclemencias del clima o los cambios traídos por la industrialización.  Pero más que nada, es porque queremos preservar nuestras tradiciones, queremos seguir siendo lo que somos.

Finanzas Colombia: La comunidad Wayú siempre ha sido autosuficiente; siempre han vivido de lo que produce la tierra, cosechan sus sembríos y producen todo lo que necesitan para vivir.  ¿Cuándo empezaron las dificultades con sus cultivos y el agua? ¿Cuál es el origen de los desafíos que ha venido enfrentando la península de La Guajira en los últimos años?

Mónica Barros: Esto se debe a que de una u otra forma se han perdido algunas tradiciones.  Por lo general, cuando construíamos nuestras casas, pedíamos a los árboles que encontrábamos en nuestras tierras su permiso.  Decíamos a los árboles que lamentablemente nos veíamos obligados a cortarlos y que pedíamos su autorización para hacerlo porque necesitábamos construir nuestras casas.  Por lo tanto, siempre pedíamos su autorización y eso hacía que nuestra existencia fuese armoniosa con el medioambiente.  Ahora, la gente joven, las nuevas generaciones, los nuevos proyectos industriales, no respetan ni buscan esta armonía.

La tierra, de una u otra manera, está rechazándonos y nos dice que no la hemos respetado, que no hemos seguido nuestras tradiciones y que nos hemos desviados.  Nos dice que es necesario retomar nuestras tradiciones, rescatarlas y que hay necesidades de un determinado intercambio intercultural que la gente desconoce.  Si yo no te informo, nunca sabrás que, para construir, para desarrollar un territorio, debes pedir permiso a los espíritus que te rodean.

Finanzas Colombia: Se que Chevron ha sido su vecino durante muchos años y que existe un nuevo banco de alimentos, una iniciativa en la que están trabajando juntos. ¿Cuál es su importancia para la comunidad Wayú en La Guajira?

Mónica Barros: Hay algo muy importante que debemos destacar sobre Chevron.  Esta es una compañía norteamericana que, a pesar de sus políticas administrativas, se adaptó a nuestras tradiciones culturales y que antes de empezar un proceso de negociación, ha dicho que iniciará un proceso intercultural para conocer nuestras tradiciones, y que la razón por la que hasta hoy tenemos buenas relaciones es porque el desarrollo de nuestra relación [entre Chevron y la comunidad Wayú] no ha sido un proceso traumático. Desde el momento en que supieron de nuestra existencia, primero buscaron conocer lo que se podía y lo que no se podía hacer, los límites de lo apropiado y respetuoso y qué acciones exceden tales límites.

Actualmente podemos decir que Chevron es un aliado que ha sido absorbido dentro de nuestra familia en calidad de amigo o miembro de familia, con quien hemos establecido nuevas alianzas, nuevas estrategias, nuevos conocimientos, es básicamente el ejemplo de una buena relación.

Finanzas Colombia: ¿Cuál es la clave? Tenemos lectores que son inversionistas extranjeros y que de manera constante invierten más en Colombia.  ¿Cuál es la clave para que estas compañías, especialmente las más grandes, las internacionales… puedan ser rentables? Pero ¿cuál es la clave para que lo puedan lograr…  para hacerlo en armonía con la tierra y con las comunidades locales? ¿Qué mensaje enviaría a estas compañías multinacionales? Si quieren hacer negocios aquí, ¿cómo pueden hacerlo de manera correcta y justa? ¿Cómo pueden asegurarse de que todos se beneficien… la tierra, las comunidades, los gobiernos y los inversionistas?

Mónica Barros: Lo más importante, como siempre he recalcado, es invertir en la relación, en el intercambio intercultural, desarrollando políticas administrativas y prácticas de coexistencia.  Cuando se crean estos espacios y existen inversionistas y gente que nos quiere apoyar, siempre deben preguntar cómo pueden entrar en nuestra comunidad, cuál es nuestra manera de pensar y que la interacción debe seguir las normas y la ruta que la comunidad Wayú ha trazado.  Sugerimos a los empresarios que sigan esta ruta de navegación que ha sido trazada puesto que vienen de un ambiente diferente y tienen una visión distinta.  Lo primordial es la comunicación, el aspecto intercultural y el hacer un esfuerzo por mantener una buena relación.

En general, estos elementos deben ir juntos.  Siempre deben existir intercambios relativos a la educación, a la estructura organizacional, a la supervivencia, a los intercambios interculturales, puesto que lo más importante es hacer un intercambio entre su visión y nuestra misión y que nos sentemos a dialogar sobre cómo vamos a proceder.  Como dije antes, nuestras costumbres están muy arraigadas, somos muy tradicionalistas… por lo general no modificamos nuestras tradiciones, pero si estamos abiertos al diálogo; lo primordial es el diálogo y el poder razonar para que puedan existir procesos productivos entre las compañías y la comunidad.

Finanzas Colombia: ¿Cuál es su rol en la comunidad?

Mónica Barros: Tenemos una fundación Wayú-Epinayuu; estamos tratando de organizarnos para canalizar de mejor manera la ayuda que recibimos, para que dentro de este intercambio intercultural procuremos tener canales de comunicación que no tengan al gobierno como intermediario, pero que se establezca una comunicación directa entre la compañía y la comunidad, entre la persona y la comunidad, sin intermediarios.

Esta es una traducción no oficial realizada por Chevron. El artículo original en inglés puede ser visto aquí

Fuente Original

Comunícate con El Oriente a través de WhatsApp

Conviértete en reportero. Envíanos tú material al 099 095 8731 (No recibimos llamadas)

Envianos tu Mensaje

VIDEOS | MENSAJES | FOTOS | NOTAS DE VOZ