Energía
Madera de balsa abre nueva posibilidad energética
El desarrollo apunta a uno de los principales desafíos de las energías renovables: la intermitencia en la generación
El material, descrito como un compuesto termo-solar, alcanza niveles de almacenamiento térmico de hasta 175 kilojulios por kilogramo / Foto: cortesía
Un avance científico desarrollado en China podría redefinir el uso de la madera de balsa y abrir una nueva oportunidad para países productores como Ecuador, que concentra cerca del 70 % de la oferta global de esta especie.
Investigadores de la Kunming University of Science and Technology lograron transformar la estructura interna de la balsa (Ochroma pyramidale) en un material capaz de capturar energía solar en forma de calor y liberarla posteriormente, incluso durante la noche. El desarrollo apunta a uno de los principales desafíos de las energías renovables: la intermitencia en la generación.
El material, descrito como un compuesto termo-solar, alcanza niveles de almacenamiento térmico de hasta 175 kilojulios por kilogramo, por encima de tecnologías como las sales fundidas utilizadas en sistemas industriales. Además, puede generar pequeñas cantidades de electricidad tras la puesta del sol.
Aunque el avance se encuentra en fase experimental, su potencial impacto ya genera interés en el sector energético. Actualmente, la balsa tiene como principal destino la fabricación de aspas para turbinas eólicas. Un uso extendido en almacenamiento energético podría diversificar su demanda y modificar su cadena de valor.
Para Ecuador, el escenario plantea oportunidades, pero también exigencias. Un eventual aumento en la demanda requeriría no solo mayor producción, sino inversión en procesamiento más sofisticado. Esto podría posicionar al país como un proveedor estratégico en nuevas aplicaciones vinculadas a la transición energética.
El reto, sin embargo, no es menor. La viabilidad comercial del material dependerá de su capacidad para escalar a nivel industrial y competir en costos frente a tecnologías ya consolidadas. Mientras tanto, la balsa empieza a perfilarse no solo como un recurso forestal, sino como un insumo con potencial energético.
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