El precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI) registró un fuerte incremento este martes 14 de julio y se ubicó alrededor de 79,40 dólares por barril, su nivel más alto en aproximadamente un mes. El repunte responde a la creciente tensión geopolítica en Oriente Medio, que ha reavivado las preocupaciones sobre el abastecimiento global de crudo.
El alza del WTI es seguida de cerca en Ecuador debido a que este marcador sirve como referencia para calcular el precio del crudo que exporta el país, particularmente el petróleo Oriente y Napo, cuyos valores se determinan aplicando diferenciales respecto al mercado internacional.
Durante la jornada, el contrato del WTI avanzó cerca de un 2 %, mientras que el Brent, referencia para Europa, se negoció alrededor de 84,8 dólares por barril. Los mercados reaccionaron a la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y a la preocupación por posibles afectaciones al tránsito de petróleo a través del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos.
Analistas del mercado consideran que el riesgo de interrupciones en la oferta ha incrementado la volatilidad de los precios, pese a que no se han reportado restricciones significativas en la producción global. Los inversionistas también permanecen atentos a los datos sobre inventarios de crudo en Estados Unidos, que podrían influir en la evolución de las cotizaciones durante los próximos días.
Para Ecuador, un mayor precio del WTI suele traducirse en mejores ingresos por exportaciones petroleras, aunque el valor final del crudo ecuatoriano depende de descuentos aplicados por su calidad y de las condiciones del mercado internacional.
No obstante, especialistas advierten que si las tensiones geopolíticas persisten, el aumento del precio del petróleo también podría elevar los costos de combustibles, transporte y producción a escala global, con posibles efectos sobre la inflación y el crecimiento económico.