martes, 08 de septiembre de 2026
Inicio Energía Colombia busca espacio en el nuevo mapa petrolero de Venezuela y Estados Unidos
Energía

Colombia busca espacio en el nuevo mapa petrolero de Venezuela y Estados Unidos

La apertura de la industria venezolana a capital extranjero puede generar oportunidades para empresas colombianas

El Grupo Gilinski y GeoPark cerraron un acuerdo con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) para desarrollar el campo Bare / Foto: cortesía

El nuevo escenario petrolero que se configura en Venezuela también abre una ventana de oportunidad para Colombia. El acuerdo anunciado entre Estados Unidos y el gobierno venezolano para impulsar la explotación de campos petroleros podría facilitar la entrada de compañías extranjeras a una industria que durante años estuvo limitada por sanciones, controles estatales y falta de inversión.

El pacto contempla la participación estadounidense en 17 campos venezolanos con reservas estimadas en unos 65.000 millones de barriles. Washington busca acelerar la recuperación de la producción y reducir la influencia que China y Rusia mantuvieron durante años en el sector energético venezolano.

En este contexto, empresas colombianas ya comenzaron a moverse. El Grupo Gilinski y GeoPark cerraron un acuerdo con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) para desarrollar el campo Bare, ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco. El contrato tendrá una duración de 25 años y GeoPark asumirá la operación con financiamiento propio.

@@articulo_relacionado_58931@@

La participación de compañías colombianas podría ampliarse si Caracas continúa flexibilizando las condiciones para atraer inversión internacional. Para el sector petrolero colombiano, Venezuela representa un mercado cercano y con grandes reservas, pero también implica riesgos asociados a la seguridad jurídica, la infraestructura y la evolución política del país.

El atractivo está en la escala del recurso. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, mientras que su industria requiere inversiones importantes para recuperar capacidad productiva y modernizar instalaciones.

Para Colombia, el desafío será aprovechar las oportunidades comerciales sin quedar expuesta a los riesgos de un proceso que todavía enfrenta cuestionamientos legales y políticos. El acuerdo entre Washington y Caracas ha generado críticas precisamente por la estructura de las concesiones, su duración y la falta de claridad sobre algunos de sus términos.

Así, la transformación del sector petrolero venezolano podría convertirse en un nuevo frente de negocios para empresas colombianas, especialmente si la apertura internacional se consolida.