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Colombia tardaría hasta 10 años en recuperar su autoabastecimiento de gas
Colombia enfrenta un desafío energético de fondo: la pérdida de su soberanía en gas natural. Recuperarla tomará, en el mejor de los escenarios, entre ocho y diez años.
Colombia enfrenta un desafío energético de fondo: la pérdida de su soberanía en gas natural. Recuperarla tomará, en el mejor de los escenarios, entre ocho y diez años. / Foto: GEB
Bogotá - En una entrevista con Valora Analitik, Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo Energía Bogotá (GEB), advierte que Colombia avanza, casi sin alternativa, hacia una política de importación sostenida de gas natural licuado (GNL). La producción local no es suficiente para cubrir la demanda de hogares, comercio, transporte y generación eléctrica, y el margen de maniobra se reduce.
Exploración costosa y resultados inciertos
Recuperar el autoabastecimiento pasa por tomar decisiones de nuevas exploraciones, tanto costa afuera como en tierra. Pero el camino es largo y caro. Proyectos offshore como Sirius superan los US$3.000 millones en inversión y requieren precios del gas cercanos a US$9 por millón de BTU para ser viables.
“El gas en tierra siempre es más competitivo, pero todo depende del tamaño del yacimiento”, explica Ortega. Regiones como el Piedemonte Llanero, Magdalena Medio y Córdoba aparecen como opciones, aunque todas exigen grandes inversiones y señales claras de política pública.
Impacto en la industria y retroceso ambiental
La crisis del gas ya tiene efectos concretos. Cerca del 40 % de la demanda industrial en el interior del país se ha perdido, en parte porque empresas están migrando del gas al carbón.
“El gas es el energético fósil más limpio. Que la industria vuelva al carbón es un retroceso enorme en la transición energética”, advierte Ortega, presidente del GEB.
Ballena y la importación de gas: una apuesta inevitable
Ante la falta de oferta local, la importación de GNL se vuelve clave. En ese contexto, Ballena (La Guajira) se consolida como punto estratégico. La filial del GEB, Transportadora de Gas Internacional (TGI), avanza en un proyecto de regasificación con apoyo de Ecopetrol, que estaría listo a finales de 2026.
La infraestructura permitirá traer gas del exterior y reinyectarlo al sistema, aunque a un costo mayor que el gas nacional, debido a los procesos de licuefacción, transporte y regasificación.
Una década marcada por el gas importado
Con Ballena, Coveñas y SPEC, Colombia parece haber definido una ruta: la importación de gas será estructural durante los próximos años. La exploración tomará tiempo y el mercado internacional será clave para evitar desabastecimientos.
El desafío no es solo garantizar suministro, sino hacerlo sin disparar tarifas, sin profundizar la dependencia externa y sin sacrificar la transición energética.
El gas, más que un problema coyuntural, se ha convertido en una prueba crítica para la política energética de Colombia.
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