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Perú
Crisis del gas en Perú amenaza con afectar también el abastecimiento de GLP
La paralización del transporte de líquidos de gas desde Camisea podría reducir la producción de gas licuado de petróleo y generar alzas de precios y mayor dependencia de importaciones.
La paralización del transporte de líquidos de gas desde Camisea podría reducir la producción de gas licuado de petróleo y generar alzas de precios y mayor dependencia de importaciones./ Foto: cortesía
La crisis energética provocada por la interrupción del suministro de gas natural en Perú podría extenderse al mercado del gas licuado de petróleo (GLP), combustible utilizado masivamente en hogares y transporte. La paralización del transporte de líquidos de gas natural desde el yacimiento de Camisea ha comprometido la producción local de este producto, lo que abre la posibilidad de escasez y mayores costos en el corto plazo.
El incidente en el sistema de transporte operado por Transportadora de Gas del Perú interrumpió no solo el flujo de gas natural, sino también el de los líquidos que sirven como insumo para la elaboración del GLP. Estos recursos se trasladan a través de un poliducto desde Camisea hasta Pisco, donde son procesados en la planta de fraccionamiento antes de ingresar al mercado nacional.
Especialistas advierten que el impacto podría sentirse rápidamente debido a la alta dependencia del país de este recurso. Según el exministro de Energía y Minas Carlos Herrera Descalzi, cerca del 70% del GLP consumido en Perú proviene de Camisea, mientras que el 30% restante se cubre con importaciones. En ese contexto, cualquier interrupción prolongada en la producción local obligaría a aumentar las compras externas y elevaría los costos del combustible.
La situación también podría generar presiones en la cadena de suministro, incluyendo problemas de almacenamiento y distribución. Además, el incremento de la demanda de combustibles alternativos, ante la reducción del gas natural disponible, podría intensificar la volatilidad de los precios energéticos.
Frente a este escenario, el Gobierno peruano evalúa la aplicación de medidas temporales para garantizar el abastecimiento y mitigar los efectos de la crisis en el mercado energético. Sin embargo, expertos coinciden en que la emergencia evidencia la vulnerabilidad del sistema frente a interrupciones en la infraestructura que conecta los principales yacimientos con los centros de consumo.
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