sábado, 18 de julio de 2026
Inicio Opinión En democracia no se puede justificar la violencia con fines politicos
Opinión

En democracia no se puede justificar la violencia con fines politicos

La violencia con fines políticos no es protesta: pone en riesgo la democracia y el desarrollo del país.

Ecuador lleva tres semanas bajo el mal llamado paro indígena. Mal llamado porque no es paro, es paralización, es chantaje, y es violencia. Y no es indígena, son unos pocos antisociales dirigidos por una dirigencia comunista que busca fines políticos. Y lo que no es admisible es que no tengamos claro que la democracia es precisamente la renuncia a la violencia con fines políticos, porque los asuntos políticos los decidimos entre todos en las urnas, en la Asamblea y con el debate público pacífico. 

Y no puede ser que estemos amparando lo que está ocurriendo. Lo peor de todo son todos esos intelectualoides, profesores, periodistas que se las dan de muy empáticos y muy solidarios cuando ellos no pierden un solo dólar con el paro, sino que es la gente pobre de Imbabura la que lo está sufriendo y jalean, amparan y socapan la violencia con fines políticos. 

Eso es inadmisible, es hipócrita e ilegítimo y no se puede admitir. El problema es que, si no tenemos los fundamentos básicos, lo que es la convivencia pacífica, lo que es la democracia y lo que es la prosperidad, jamás vamos a poder salir adelante. Esto que está ocurriendo en Imbabura tendrá consecuencias por años que espantan la inversión e impiden el crecimiento económico. 

Con pésimas ideas es imposible tener buenos resultados.