Perú
Inflación en Perú supera meta oficial tras crisis energética y presión del petróleo
El alza de precios en marzo rompe la estabilidad peruana por un shock del gas y el encarecimiento global del crudo
El alza de precios en marzo rompe la estabilidad peruana por un shock del gas y el encarecimiento global del crudo/ Foto: cortesía
La inflación en Perú registró un repunte inesperado en marzo de 2026, superando el rango meta del banco central y marcando un quiebre en la estabilidad de precios que el país mantenía en los últimos años. La tasa anual se ubicó en 3,80%, por encima del límite superior del objetivo oficial de entre 1% y 3%, mientras que la inflación mensual alcanzó 2,38%, el mayor incremento en más de tres décadas.
El principal detonante de este incremento fue una crisis energética interna originada por una falla en el sistema de gas de Camisea, infraestructura clave para el abastecimiento nacional. La interrupción redujo drásticamente el suministro —a menos del 10% de su capacidad— y obligó a implementar racionamientos, afectando directamente a sectores productivos y al transporte.
A este factor local se sumó un contexto internacional adverso, marcado por el aumento de los precios del petróleo debido a tensiones geopolíticas. El encarecimiento del crudo elevó los costos de transporte y producción, amplificando el impacto inflacionario en la economía peruana.
El alza de precios se reflejó principalmente en el rubro transporte, que registró incrementos cercanos al 9%, seguido por alimentos y educación. Además, factores estacionales como el inicio del año escolar y efectos climáticos asociados al fenómeno de El Niño también contribuyeron a la presión sobre los precios.
Hasta febrero, Perú mantenía una de las inflaciones más bajas de América Latina, respaldada por una política monetaria prudente y estabilidad en los costos de insumos. Sin embargo, la combinación de choques de oferta —tanto internos como externos— evidenció la vulnerabilidad incluso de economías sólidas frente a disrupciones energéticas.
Si bien algunos analistas consideran que este repunte podría ser transitorio, persisten riesgos de que las presiones inflacionarias se prolonguen, especialmente si continúan las tensiones en los mercados energéticos globales o se presentan nuevas interrupciones en el suministro interno.
Síguenos en: