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Energía
Laudo internacional respalda proceso de recepción definitiva de Coca Codo Sinclair
Como parte de este proceso, se contempla una compensación total al país de USD 400 millones
La central hidroeléctrica cuenta con una capacidad instalada de 1.500 megavatios y aporta hasta el 30 % de la demanda eléctrica nacional / Foto: cortesía Celec
Quito- El Estado ecuatoriano avanza en el proceso de recepción definitiva de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, tras la emisión de un laudo aprobado por la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional, con sede en París.
Según información de la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP), el laudo, notificado el 3 de abril de 2026, tiene carácter vinculante y establece un acuerdo entre las partes involucradas en la construcción del proyecto, incluida la empresa Sinohydro.
Como parte de este proceso, se contempla una compensación total al país de USD 400 millones. De ese monto, USD 200 millones corresponden a un pago en efectivo y los otros USD 200 millones serán destinados a inversión en proyectos de energía renovable en el país.
La central hidroeléctrica, ubicada entre las provincias de Napo y Sucumbíos, cuenta con una capacidad instalada de 1.500 megavatios y aporta hasta el 30 % de la demanda eléctrica nacional.
El proyecto fue recibido de manera provisional en 2016, en dos fases, lo que permitió su operación por parte del Estado. La etapa actual busca formalizar su recepción definitiva y establecer un esquema para su operación y mantenimiento.
De acuerdo con el reporte oficial, este esquema incluiría la participación de Power Construction Corporation of China (PowerChina), empresa encargada de asumir la gestión operativa y los riesgos asociados a la infraestructura.
Las autoridades señalan que este proceso también contempla la atención de observaciones técnicas relacionadas con la construcción de la central, identificadas en informes previos de la Contraloría General del Estado.
El Gobierno indicó que la propiedad y el control estratégico de la central permanecerán en manos del Estado ecuatoriano, mientras se definen los mecanismos de gestión para su operación a largo plazo.
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