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Energía
Lluvias devuelven el peso de la generación eléctrica a las hidroeléctricas
El embalse de Mazar alcanzó su nivel máximo operativo tras registrar un caudal de 135,41 metros cúbicos por segundo
El repunte responde al incremento de las lluvias y a la recuperación de los niveles de los embalses / Foto: cortesía Celec
Quito- La matriz eléctrica ecuatoriana registró un cambio en febrero de 2026, cuando la generación hidroeléctrica alcanzó el 87,7 % del total nacional, según datos del Operador Nacional de Electricidad (Cenace). El repunte responde al incremento de las lluvias y a la recuperación de los niveles de los embalses, especialmente el de Mazar.
El resultado contrasta con enero, cuando la producción hídrica no superó el 70 % y el país dependió en mayor medida de centrales térmicas a diésel y gas natural, lo que elevó los costos operativos. Además, el escenario coincidió con la suspensión de la importación de energía desde Colombia.
Principales centrales sostienen la producción
Entre las hidroeléctricas, Coca Codo Sinclair lidera el aporte con el 44 % de la generación hídrica, seguida por el complejo Paute con el 33 % y la central Sopladora con el 7 %. El resto corresponde a otras plantas del país.
El mayor aporte hidráulico permitió reducir la participación térmica al 11,7 %, lo que representa un alivio para el sistema eléctrico y menores costos de producción energética.
Recuperación del embalse Mazar impulsa el sistema
La mejora se evidencia en el Complejo Hidroeléctrico Paute, que integra las centrales Mazar, Paute-Molino y Sopladora, con una capacidad conjunta de 1 700 megavatios, suficiente para cubrir más del 30 % de la demanda nacional.
El embalse de Mazar alcanzó su nivel máximo operativo tras registrar un caudal de 135,41 metros cúbicos por segundo, muy superior al promedio de enero. Su recuperación permitió estabilizar la generación eléctrica y mantener el suministro sin cortes, incluso tras el fin de las importaciones desde Colombia.
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