jueves, 17 de septiembre de 2026
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Noboa apunta a elevar la producción petrolera a 500.000 barriles diarios

La producción nacional alcanzó 463.570 barriles diarios al 16 de junio: 365.967 correspondieron a Petroecuador y 97.603 a compañías privadas

Petroecuador busca incrementar el bombeo mediante la reactivación de alrededor de 200 pozos cerrados / Foto: cortesía Petroecuador

Más crudo. El Gobierno proyecta elevar la producción petrolera de Ecuador a unos 500.000 barriles diarios hasta finales de 2026 o durante los primeros meses de 2027, apoyado en la recuperación de campos operados por Petroecuador y una mayor participación privada.

La producción nacional alcanzó 463.570 barriles diarios al 16 de junio: 365.967 correspondieron a Petroecuador y 97.603 a compañías privadas. Alcanzar el objetivo oficial implicaría sumar más de 36.000 barriles por día.

El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, señaló que la producción de la estatal se ha estabilizado alrededor de los 360.000 barriles diarios y podría avanzar primero hasta 370.000 y luego mantenerse cerca de 380.000 barriles.

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Petroecuador busca incrementar el bombeo mediante la reactivación de alrededor de 200 pozos cerrados y la conversión de otros 35 en pozos inyectores. La estrategia ya permitió elevar la producción en varios campos: Drago pasó de 2.854 a 5.954 barriles diarios; Auca, de 60.753 a 62.300; y Lobo, de 500 a 2.300 barriles.

El plan también contempla mayor inversión privada. El Gobierno prevé suscribir un contrato para el campo marginal Pindo y preparar una licitación internacional para delegar la operación de once bloques actualmente administrados por Petroecuador. En conjunto, estos campos generan menos del 1% de la producción nacional.

Blum sostuvo que las empresas privadas deben actuar como complemento de la petrolera estatal, especialmente en la recuperación de campos maduros y marginales. El objetivo cobra relevancia para las cuentas públicas: ante eventuales caídas del precio internacional, un mayor volumen de extracción permitiría sostener los ingresos petroleros y las exportaciones.

Sin embargo, el incremento requerirá inversiones, seguridad jurídica y estabilidad regulatoria para que los nuevos contratos y proyectos se concreten.