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Nuevo toque de queda en Ecuador preocupa a los restaurantes por su impacto local
Para Corec, experiencias previas en marzo dejaron caídas significativas en ventas, sin evidencia clara de mejoras sostenidas en seguridad.
Para Corec, experiencias previas en marzo dejaron caídas significativas en ventas, sin evidencia clara de mejoras sostenidas en seguridad. / Foto: Archivo
Quito - El anuncio del nuevo toque de queda en Ecuador, dispuesto por el Gobierno de Daniel Noboa, ha encendido las alertas en el sector gastronómico y productivo. La medida, que regirá del 3 al 18 de mayo de 2026 en nueve provincias y varios cantones, busca reforzar la seguridad ciudadana, pero ya genera preocupación por su impacto en la economía local.
La Confederación de Restaurantes de Ecuador (Corec) advirtió que las restricciones a la movilidad, vigentes entre las 23:00 y las 05:00, afectan directamente a restaurantes, turismo y servicios, sectores altamente dependientes de la actividad nocturna. Según el gremio, experiencias previas en marzo dejaron caídas significativas en ventas, sin evidencia clara de mejoras sostenidas en seguridad.
El toque de queda en Ecuador se aplicará en provincias clave como Pichincha, Guayas, Manabí, Esmeraldas y Sucumbíos, además de cantones específicos. Estas zonas concentran una parte importante de la actividad económica y turística del país, lo que amplifica el efecto de la medida.
Uno de los principales puntos de tensión es el impacto en fechas clave como el Día de la Madre, tradicionalmente uno de los picos de consumo para el sector gastronómico. La Corec sostiene que limitar la operación en este periodo reduce ingresos y complica la recuperación de negocios que aún enfrentan secuelas económicas de años anteriores.
Otros gremios también han expresado su inquietud. Representantes de sectores exportadores y acuícolas advierten que medidas similares han generado pérdidas logísticas, reducción de operaciones y cancelación de contratos internacionales, especialmente en actividades que dependen de cadenas de suministro continuas.
El debate se centra en cómo equilibrar seguridad y actividad económica. Para José Camposano, presidente ejecutivo Cámara Nacional de Acuacultura y de la Corporación de Gremios Exportadores del Ecuador, "no hay garantías de que estas medidas no se vuelvan recurrentes, y así no se puede planificar ni sostener la actividad productiva".
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