Perú
Perú enfrenta mayor dependencia del GLP importado por caída en la producción de gas natural
Expertos advierten que la falta de exploración y problemas en Camisea podrían elevar los precios del GLP y comprometer la seguridad energética del país.
Expertos advierten que la falta de exploración y problemas en Camisea podrían elevar los precios del GLP y comprometer la seguridad energética del país./ Foto: archivo
El mercado energético peruano enfrenta crecientes desafíos debido a la caída en la producción de líquidos de gas natural, principal insumo para la elaboración de Gas Licuado de Petróleo (GLP). Especialistas del sector advierten que la menor extracción en los yacimientos de Camisea y la falta de nuevas inversiones en exploración podrían incrementar la dependencia de importaciones durante los próximos años.
Actualmente, alrededor del 30% del GLP que consume Perú ya proviene de importaciones, mientras la demanda interna continúa aumentando. De acuerdo con cifras difundidas por Rumbo Minero, el consumo de GLP creció 22% en los últimos dos años, en contraste con la reducción sostenida de la producción nacional de líquidos de gas natural.
La situación se agravó recientemente tras las interrupciones registradas en el sistema de transporte de gas de Camisea, lo que afectó temporalmente el abastecimiento nacional de GLP. La Sociedad Peruana de Gas Licuado (SPGL) informó que la normalización completa del suministro podría tardar varias semanas debido a la necesidad de reponer inventarios y estabilizar la logística de distribución.
Según representantes del sector hidrocarburos, el problema no solo responde a factores coyunturales, sino también a la falta de exploración de nuevas reservas de gas natural. Estudios de Gas Energy Latin America (GELA) estiman que Perú podría convertirse en importador neto de gas natural entre 2036 y 2038 si no se ejecutan nuevos proyectos de exploración energética.
Los expertos alertan además que una mayor dependencia de importaciones tendría impacto directo sobre los precios de combustibles y tarifas energéticas. El costo del gas natural importado podría multiplicar varias veces los precios actuales utilizados para generación eléctrica, mientras que el valor del GLP y del gas natural vehicular también registraría incrementos significativos.
La discusión cobra relevancia regional debido a que varios países sudamericanos buscan fortalecer su seguridad energética y ampliar su producción de hidrocarburos. Argentina, por ejemplo, avanza en proyectos de exportación de gas natural licuado desde Vaca Muerta, mientras Ecuador continúa analizando alternativas para garantizar abastecimiento energético e importación de combustibles.
En Perú, gremios empresariales consideran que el país necesita una estrategia energética de largo plazo que combine inversión privada, infraestructura y mayor estabilidad regulatoria. La Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) sostuvo que el reciente incidente en Camisea evidencia la necesidad de fortalecer la seguridad energética nacional y promover nuevos proyectos de exploración y transporte de gas natural.
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