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Perú publica su esperado Libro de Hidrocarburos y revela un panorama energético crítico
El Ministerio de Energía y Minas advierte una caída en las reservas de gas y el posible agotamiento del suministro en poco más de una década
El Ministerio de Energía y Minas presenta cifras del sector que muestran una caída continua en las reservas gasíferas y advierten que el país podría agotar su suministro de gas natural en poco más de una década, generando incertidumbre sobre el futuro energético./ Foto: cortesía
El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) publicó el Libro Anual de Recursos de Hidrocarburos 2024, un documento clave para medir la salud del sector energético peruano, cuyos resultados han encendido alertas en autoridades, analistas y el mercado. El informe oficial describe un declive sostenido en las reservas probadas de gas natural y de líquidos de gas natural (LGN), situación que compromete la seguridad energética del país si no se impulsa con urgencia la exploración y nuevos proyectos.
De acuerdo con las cifras del MINEM, las reservas probadas de gas natural al cierre de 2024 sumaron 7.133 billones de pies cúbicos, lo que representa una caída de cerca de 9,5% respecto al año anterior y profundiza una tendencia negativa que se viene registrando desde 2013. En este contexto, el índice de autonomía de las reservas de gas natural se ubica en poco más de 13 años, lo que significa que solo quedaría gas suficiente para abastecer al país durante los próximos tres presidentes sin una significativa reposición.
Un dato preocupante que destaca el informe es la alta concentración de reservas en el área de Camisea —aproximadamente el 96 % del total nacional—, lo que expone aún más al sistema ante posibles fallas técnicas, conflictos sociales o problemas contractuales. Además, la actividad exploratoria en el país se encuentra en uno de sus niveles más bajos, con apenas cinco contratos operativos para exploración frente a los 41 que se tenían en 2015, reducir drásticamente las oportunidades de encontrar nuevas fuentes de gas.
El sector de los líquidos de gas natural también enfrenta un escenario adverso. Las reservas probadas de este recurso descendieron a 312,6 millones de barriles, con una autonomía estimada de apenas 8,4 años, reflejando una caída significativa respecto al año anterior y poco atractivo para inversiones de largo plazo en este segmento.
Más allá de los datos sobre gas y LGN, el documento señala que la producción de hidrocarburos líquidos presentó señales mixtas: mientras el petróleo tuvo cierta recuperación con reservas probadas de 367,6 millones de barriles, superior a la del año previo gracias al reinicio de actividades en algunos lotes, estas cifras no logran compensar la crítica situación del gas, cuya importancia radica en que casi la mitad de la matriz eléctrica del país depende de este combustible.
Los expertos consultados señalan que la falta de nuevos proyectos exploratorios y el descenso en la incorporación de reservas probadas agravan el riesgo de desabastecimiento energético en un futuro cercano. La limitada actividad de exploración reduce las posibilidades de descubrir y desarrollar yacimientos que puedan prolongar la vida útil de los recursos existentes, aun cuando el país cuenta con importantes volúmenes potenciales no desarrollados en diversas cuencas hidrocarburíferas.
Esta publicación llega en un momento decisivo para la política energética nacional, en medio de debates sobre la necesidad de atraer inversiones, mejorar el marco regulatorio y superar barreras sociales y ambientales que frenan la puesta en marcha de nuevos proyectos. La pregunta que queda en el aire es si el Perú podrá revertir esta tendencia antes de enfrentar episodios de escasez o depender más fuertemente de importaciones para sostener su demanda energética.
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