martes, 25 de agosto de 2026
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EE. UU. pide reconsiderar viajes a Manabí y Santa Elena por inseguridad

El Departamento de Estado amplió las zonas de Ecuador bajo recomendación de viaje por riesgos asociados con violencia y delincuencia

La nueva advertencia genera preocupación en el sector turístico ecuatoriano / Foto: cortesía

Quito- El Departamento de Estado de Estados Unidos actualizó su recomendación de viaje para Ecuador e incluyó a Manabí y Santa Elena entre las provincias cuyos viajes recomienda reconsiderar debido a riesgos de seguridad.

La actualización fue publicada el 18 de agosto y no modifica el nivel general de alerta para Ecuador, que se mantiene en nivel 2, vigente desde octubre de 2025. Esta categoría recomienda a los ciudadanos estadounidenses extremar las precauciones durante su permanencia en el país.

Según el Departamento de Estado, en Manabí y Santa Elena se han registrado actividades violentas vinculadas con organizaciones criminales y otros grupos, además de un incremento de estos hechos. La advertencia también señala que la capacidad del Gobierno estadounidense para brindar asistencia de emergencia a sus ciudadanos en esas zonas es limitada.

La inclusión de ambas provincias amplía el territorio ecuatoriano señalado específicamente en las recomendaciones de Washington. El nivel 2 contempla riesgos relacionados con delincuencia, terrorismo, secuestros y robos a mano armada.

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Impacto en el turismo

La nueva advertencia genera preocupación en el sector turístico ecuatoriano, especialmente porque Estados Unidos es uno de los principales mercados emisores de visitantes hacia Ecuador.

Este tipo de alertas puede influir en las decisiones de los viajeros estadounidenses, debido a la estrecha comunicación que mantienen con las autoridades y consulados de su país.

El sector turístico plantea que Ecuador refuerce su comunicación internacional para explicar que los problemas de seguridad no afectan de la misma manera a todo el territorio nacional.

La propuesta apunta a complementar las alertas internacionales con información sobre los destinos que mantienen actividad turística y condiciones de seguridad diferenciadas, con el objetivo de evitar que las advertencias sobre determinadas zonas tengan un efecto generalizado sobre la imagen del país.