jueves, 15 de octubre de 2026
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El Salvador y su rostro energético

El Salvador acordó con Grupo COX inversiones energéticas por USD 2.900 millones. El modelo plantea una oportunidad para que los países andinos se consoliden como proveedores de energía para los mercados internacionales.

El Salvador acordó con Grupo COX inversiones energéticas por USD 2.900 millones. El modelo plantea una oportunidad para que los países andinos se consoliden como proveedores de energía para los mercados internacionales. / Foto: Archivo

Una de las operaciones más importantes en el ámbito energético de Centroamérica ha tenido como epicentro a El Salvador. La transnacional Grupo COX ha llegado a un acuerdo con el gobierno de Bukele para integrarse al programa de proyectos de inversión energética, que la actual administración se ha propuesto como parte de su plan de desarrollo nacional.

La cifra contemplada para este shock de inversiones energéticas es de 2900 millones de dólares, los cuales estarán destinados a proyectos que abarcan desde la infraestructura de gas natural y la generación eléctrica hasta la optimización de recursos hídricos y el desarrollo de energía eólica.

La matriz de recursos energéticos de El Salvador es variada: incluye energía solar fotovoltaica, biomasa y biocombustibles, derivados del bagazo de la caña de azúcar y potencial eólico gracias a la fuerza de sus vientos y recursos geotérmicos provenientes de su actividad volcánica, además de gas natural licuado y derivados del petróleo.

A través de esta estrategia de inversión, El Salvador se perfila para convertirse en el gran proveedor de energía de Centroamérica, lo que permitirá equilibrar los precios en el mercado de Guatemala, Honduras y Nicaragua. Asimismo, mediante el uso de energías limpias, busca exportar productos con menor huella de carbono —como microcomponentes, condensadores, textiles y empaques sustentables—, un camino por el cual este pequeño país aspira a ser el próximo «Singapur de América».

¿Podemos los países andinos  integrar un mismo rostro energético?

Los países andinos contamos con recursos similares; sin embargo, carecemos de un plan claro que integre estrategias conjuntas. En términos de volumen, Chile, Ecuador y Perú poseen un potencial geotérmico superior al de El Salvador, al estar ubicados en el Cinturón de Fuego del Pacífico. Del mismo modo, el sur peruano cuenta con la mayor radiación solar del mundo, mientras que Colombia y Ecuador disponen de abundantes recursos hídricos. Todo esto nos permitiría consolidar una oferta exportable hacia el mercado brasileño, los países asiáticos y el Cono Sur (Argentina, Paraguay y Uruguay), estabilizando la oferta y los precios regionales.

Sumado a estos recursos, poseemos una posición estratégica para la movilización de carga a través de la infraestructura portuaria de países como el Perú. Esto nos daría la oportunidad de replicar el modelo salvadoreño, si El Salvador busca ser un actor clave en su región, los países andinos podríamos serlo a escala global como proveedores energéticos para el mundo.

Con el inicio de un nuevo ciclo político en la región —caracterizado por administraciones pro empresa abiertas a la inversión y no proteccionistas, se abre una oportunidad sin precedentes. Las rutas y los modelos ya existen; solo es cuestión de ejecutarlos por el desarrollo y bienestar de toda nuestra región. Así sea.