Erosión Río Coca

La erosión del río Coca, una bomba de tiempo

30/07/2020 El Oriente - Redacción

La pandemia del Covid-19, los escándalos de corrupción que salen a la luz todos los días en el Ecuador y el inicio de la campaña para las elecciones del 2021 han opacado un tema muy grave y que requiere atención urgente de las autoridades: la erosión del río Coca.

Foto: El Oriente

Foto: El Oriente

El proceso de erosión no es algo que ha ocurrido de la noche a la mañana. En febrero de este año acaparó la atención de los medios y autoridades cuando la cascada de San Rafael, uno de los principales atractivos turísticos del país, desapareció. Ocurrió el 2 de febrero.

2 meses más tarde, el 7 de abril, un hundimiento de tierra se produjo en la zona de San Rafael. Se rompieron las tuberías de los oleoductos del SOTE y de OCP y el poliducto Shushufindi-Quito. Miles de barriles se derramaron en el río y afectaron a comunidades de Napo y Orellana.

La zona está actualmente en alerta naranja, ya que la erosión avanza rápidamente y ha obligado a suspender el bombeo de crudo y a cerrar la carretera Lago Agrio- Quito en más de una ocasión. Incluso, la tarde del 18 de julio ocurrió un taponamiento que represó durante varias horas el agua.

La Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) ya ha advertido que un taponamiento del río Coca podría causar un desfogue violento, con sedimentos, que podría afectar a la planta Coca-Codo Sinclair (que genera 1.500 megavatios de energía).

Primicias ha seguido de cerca el tema. El 21 de julio publicó que 3 firmas (Lombardi, Kawsus y TerrahidroI) han hecho consultorías, que serán entregadas al Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Posteriormente, el USGS presentará un informe al gobierno, donde recomendará las obras que deben llevarse a cabo.

Roque Proaño, ingeniero geólogo de Celec – en una entrevista concedida a El Oriente - detalló los trabajos que están realizando. Una de las  medidas emergentes “es la de colocar elementos atravesados en el cauce del río que permitan frenar la velocidad del agua, que es la que ocasiona la erosión. Nosotros hemos emprendido ya esos trabajos. Estamos haciendo unos muros con bloques de piedra grandes”, aseguró Proaño.

La erosión del río Coca es una bomba de tiempo. Desde febrero hasta el 16 de julio, el proceso de erosión ha avanzado 5.1 kilómetros. Están en riesgo los habitantes de El Chaco. El Comercio reportó que los pobladores de tres parroquias de Orellana (San José de Guayusa, Nuevo Paraíso y El Coca), que se asientan en la ribera del río Coca, están expuestos a posibles inundaciones y formación de socavones.

Además, está en peligro importante infraestructura petrolera, vial y eléctrica del Ecuador.

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