miércoles, 19 de agosto de 2026
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Provincia de Napo

Minería ilegal afecta 2.321 hectáreas en cinco zonas de Napo

Un monitoreo satelital identificó 580 nuevas hectáreas intervenidas entre 2025 y marzo de 2026

El río Anzu concentra la mayor superficie intervenida, con 806 hectáreas hasta marzo de 2026 / Foto: cortesía Ejército

Tena- La actividad minera afectó 2.321 hectáreas entre 2017 y marzo de 2026 en cinco zonas de la provincia de Napo, según un estudio de Fundación EcoCiencia y Amazon Conservation difundido el 18 de agosto.

El análisis fue realizado como parte del proyecto Monitoring of the Andean Amazon Project (MAAP), mediante imágenes satelitales de sectores ubicados en los cantones de Tena y Carlos Julio Arosemena Tola. El estudio identificó 580 hectáreas de nueva afectación durante 2025 y el primer trimestre de 2026.

El río Anzu concentra la mayor superficie intervenida, con 806 hectáreas hasta marzo de 2026. Cerca del 13% de esa superficie estaría fuera del catastro minero. En el río Jatunyacu se contabilizaron 561 hectáreas afectadas.

En el río Huambuno, el monitoreo registró 674 hectáreas, de las cuales aproximadamente el 23% se encuentra fuera del catastro minero.

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El estudio también advierte sobre el crecimiento de la actividad en el corredor Puní-Cotona-Arajuno. Allí, el área afectada aumentó de 112 hectáreas en enero de 2024 a 234 hectáreas en marzo de 2026. El 99% de la actividad identificada se ubicaría fuera de áreas concesionadas.

Otro foco fue localizado a orillas del río Napo, donde la superficie afectada pasó de seis hectáreas a 47 hasta marzo de 2026. El 94% de esa actividad se encontraría fuera de las áreas registradas en el catastro minero. En este sector se identificaron tanto operaciones de minería artesanal como actividades que utilizan maquinaria especializada.

Napo es además uno de los puntos donde las Fuerzas Armadas han ejecutado operativos contra la minería ilegal, actividad que el Gobierno relaciona con estructuras de delincuencia organizada.

Frente a los resultados, las organizaciones recomendaron reforzar el monitoreo de la cuenca del río Napo mediante imágenes satelitales, drones, operativos periódicos y vigilancia comunitaria.