Perú
Perú consolida su liderazgo gasífero regional, pero mantiene rezagos en producción petrolera
El país andino ocupa el cuarto lugar en producción de gas natural en América Latina, aunque su industria petrolera aún enfrenta limitaciones estructurales y baja capacidad extractiva.
El país andino ocupa el cuarto lugar en producción de gas natural en América Latina, aunque su industria petrolera aún enfrenta limitaciones estructurales y baja capacidad extractiva./ Foto: archivo
Perú se posiciona como el cuarto mayor productor de gas natural de América Latina, respaldado principalmente por el desarrollo del yacimiento de Camisea y el crecimiento sostenido de su infraestructura energética. Sin embargo, el país todavía no logra trasladar ese avance al sector petrolero, donde mantiene una producción reducida frente a otros mercados de la región.
El contraste refleja la dualidad del sector hidrocarburífero peruano: mientras el gas natural se ha convertido en uno de los pilares de la matriz energética nacional, la extracción de petróleo continúa lejos de los niveles registrados hace más de una década. Según reportes del sector, la producción petrolera peruana ronda los 40 mil barriles diarios, una cifra insuficiente para cubrir la demanda interna y que obliga al país a incrementar las importaciones de crudo y derivados.
El desempeño del gas natural, en cambio, mantiene una mayor estabilidad gracias a los campos ubicados en Cusco y otras zonas estratégicas. En 2024, la producción peruana de gas superó los 1.395 millones de pies cúbicos diarios, con Pluspetrol y Repsol como principales operadores del mercado. La región de Cusco concentró la mayor parte del volumen producido, consolidando al sur peruano como el principal eje gasífero del país.
Especialistas del sector consideran que Perú todavía posee importantes reservas hidrocarburíferas sin explorar. Perupetro estima que existen 18 cuencas sedimentarias con potencial energético, aunque solo cinco presentan producción activa. La limitada exploración y la falta de nuevas perforaciones han sido señaladas como factores que frenan el crecimiento de la industria petrolera nacional.
A ello se suman desafíos vinculados a infraestructura, conflictos sociales y episodios ambientales que han afectado la continuidad operativa del sector. En los últimos años, el país ha enfrentado derrames de petróleo y problemas en ductos de transporte de gas, situaciones que han impactado tanto la producción como el abastecimiento interno.
Pese a estas dificultades, el gas natural continúa siendo uno de los activos energéticos más relevantes de Perú y una fuente estratégica para el desarrollo industrial y la generación eléctrica. El reto ahora será ampliar las inversiones en exploración y fortalecer la producción petrolera para reducir la dependencia de combustibles importados y mejorar la seguridad energética del país.
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