jueves, 27 de agosto de 2026
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Funcionario de Trump cuestiona obras chinas en América Latina y pone a Ecuador como ejemplo

Juan Pablo Segura criticó la presencia de empresas estatales chinas en la región y señaló a Coca Codo Sinclair, en Ecuador, por sus problemas estructurales.

Juan Pablo Segura criticó la presencia de empresas estatales chinas en la región y señaló a Coca Codo Sinclair, en Ecuador, por sus problemas estructurales./ Foto: Archivo

El secretario adjunto de Estado de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, cuestionó la creciente presencia de compañías estatales chinas en América Latina y advirtió sobre los problemas que, según sostuvo, han surgido en varios megaproyectos de infraestructura impulsados por empresas de Beijing.

En una publicación en X, el funcionario estadounidense mencionó casos relacionados con fallas estructurales, sobrecostos, retrasos, contratos cancelados y cuestionamientos a procesos de contratación en diferentes países de la región.

“Nuestra región está plagada de proyectos liderados por empresas estatales chinas como Sinohydro Corporation y China Railway Group Limited, donde se recortaron costos, se rompieron contratos, los gobiernos quedaron endeudados y el medio ambiente local sufrió”, escribió Segura.

Las declaraciones se producen en el contexto de la estrategia de la administración de Donald Trump para reducir la creciente influencia económica y geopolítica de China en América Latina.

Coca Codo Sinclair, el caso de Ecuador

Entre los proyectos mencionados por Segura está la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, una de las principales centrales de generación eléctrica de Ecuador.

La obra fue construida por la empresa china Sinohydro durante el gobierno de Rafael Correa y comenzó a operar en 2016. Sin embargo, durante años el Estado ecuatoriano evitó recibirla formalmente debido a los problemas detectados en diferentes componentes de la infraestructura.

Uno de los principales inconvenientes fueron las fisuras encontradas en los distribuidores de acero de la central. De acuerdo con información de la Corporación Eléctrica del Ecuador, Celec, hasta 2022 se habían contabilizado 17.661 fisuras.

Las primeras grietas fueron identificadas años antes y los trabajos de reparación no consiguieron solucionar completamente el problema. En 2026, Ecuador avanzó finalmente con la recepción de la obra, aunque continuaron pendientes asuntos relacionados con las fallas estructurales.

El conflicto también llegó al ámbito internacional. Celec inició un arbitraje contra Sinohydro por los problemas registrados en la infraestructura, mientras las autoridades ecuatorianas posteriormente buscaron alcanzar una salida negociada con la compañía.

Una obra financiada con crédito chino

Coca Codo Sinclair también se convirtió en un ejemplo de los cuestionamientos relacionados con el financiamiento chino de grandes proyectos de infraestructura en América Latina.

La construcción de la hidroeléctrica fue financiada en buena parte mediante un crédito del Eximbank de China. El préstamo inicial rondó los USD 1.680 millones y la ejecución de la obra estuvo a cargo de Sinohydro.

Ecuador todavía mantiene obligaciones financieras con instituciones chinas relacionadas con este tipo de proyectos. Datos publicados en 2025 señalaban que el país mantenía una deuda de USD 1.523 millones con el Eximbank de China, dentro de un endeudamiento mayor con entidades financieras del gigante asiático.

El caso de Coca Codo Sinclair concentra así varios de los elementos cuestionados por Washington: una infraestructura estratégica ejecutada por una empresa estatal china, financiada con crédito chino y marcada por problemas técnicos que generaron disputas durante varios años.

Perú y Guyana también fueron mencionados

Segura también hizo referencia a otros proyectos vinculados con empresas chinas en América Latina.

En Perú, señaló obras de construcción que habrían quedado abandonadas y cuestionamientos relacionados con procesos de licitación. En Guyana, en tanto, mencionó un aeropuerto cuya construcción acumuló más de una década de retrasos y sobrecostos.

El funcionario estadounidense presentó estos casos como parte de un problema más amplio relacionado con la participación de compañías estatales chinas en sectores estratégicos de la región.

Entre las empresas señaladas están Sinohydro y China Railway Group Limited, dos grandes compañías vinculadas al Estado chino que participan en proyectos de infraestructura en diferentes países.

Washington intensifica su disputa con Beijing

La advertencia de Segura llega pocos días después de que asumiera formalmente su responsabilidad en la política estadounidense hacia el Hemisferio Occidental.

Desde su llegada al cargo, el funcionario ha colocado la expansión de China en América Latina entre las prioridades de Washington. También ha cuestionado la presencia de compañías tecnológicas chinas como Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI, a las que considera proveedores de tecnología de alto riesgo para la seguridad regional.

La administración Trump busca limitar la dependencia de los países latinoamericanos respecto del financiamiento y las empresas provenientes de China, especialmente en áreas consideradas estratégicas, como energía, infraestructura, tecnología y telecomunicaciones.

En este escenario, Coca Codo Sinclair se convierte en uno de los casos utilizados por Washington para respaldar sus cuestionamientos. La hidroeléctrica representa una inversión millonaria ejecutada y financiada con participación china, pero también una obra que ha enfrentado miles de fallas estructurales y una prolongada disputa entre Ecuador y la empresa constructora.